OCIO IMPUESTO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Efraín Zabala   
Viernes, 03 de Septiembre de 2010 09:21

Comerás el pan con el sudor de tu frente implica un compromiso moral con el trabajo liberador. Cuerpo y alma ejercitan sus potencialidades a través del amor que da vida a todo lo que existe. Las manos, las ideas, el esfuerzo propio y colectivo, arrullan la vertiente de la creación que abunda en proyección de vida y esperanza.

El sí al trabajo no se logra en retraimiento por pura complacencia. Exige la participación y originalidad de muchos para darle sentido a las cosas. La compañía de los demás, sus penas y alegrías, serán estímulo para establecer el cauce de la superación y la alegría de vivir. Mover la tierra, en afanoso desvelo por la superación, es tarea de todos, es una emancipación del espíritu que todo lo transforma.

Los desempleados a la trágala, o por falta de plazas vacantes, tienen que hacer de tripas corazones ante el reto del no hay generador de insomnio y preocupaciones económicas. Ese golpe a rajatabla pone en entredicho la igualdad anhelada a la que tienen derecho los firmantes del contrato social, que son todos los ciudadanos del País.

Son miles los que han visto colapsar sus metas e ideales por falta de un trabajo, que sea pasaporte para establecer el yo y la circunstancia. La remuneración adecuada, por una tarea realizada, abre horizontes al yo puedo inspirador de variedad de ideas y propósitos. Lo material abre el instinto de múltiples bienes, de organizar alcancías, de dar la mano al pobre y al necesitado.

Es triste ver partir a miles de puertorriqueños rumbo a los Estados Unidos en búsqueda de un trabajo que compense sus necesidades y ofrezca un mañana de equilibrios espirituales y materiales. Ese nuevo entorno, con clima diferente y trato social con muchas opciones a expensas de un “mamá Borinquen me llama”, deja huellas de melancolía y soledad.

La situación isleña, que es complicada por demás, es retante para sus líderes que no se percatan de la urgencia social a los que son convocados por los ciudadanos. La inversión en campaña política, los argumentos traídos por los pelos, y la falta de compromiso ético, procrean el mal de nuestro tiempo, que no es otro que la alienación colectiva, muerte lenta de todos.

 

 

 
Acogida Fraternal PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Efraín Zabala   
Viernes, 27 de Agosto de 2010 14:12

Todo hombre es mi hermano representa un caudal caritativo que no conoce de prejuicios, ni de filosofías arbitrarias. Esa consigna evangélica es la llave para la convivencia con aquellos que vienen de lejos o de cerca con el alma en ascuas buscando un techo de bondad. Los pobres del mundo y los atormentados por la persecución política, sueñan con un lugar de promisión, con un hogar de ventanas abiertas y fuego encendido de amor.

Hay un derecho natural a la migración, que nadie debe, ni puede impedir. La tierra es de todos, porque Dios en su infinita providencia lo dispuso para el disfrute de la humanidad entera. Las naciones tienen el poder de reglamentar este derecho universal sin caer en los vericuetos de las estrictas leyes de migración que ponen reservas ante la necesidad urgente.

Todos somos peregrinos en la tierra con una mirada que otea el horizonte de Dios. Hoy aquí, mañana alla, germina en anhelos de encontrar una patria definitiva, que rompe con esta colindancia de apegos emotivos. La tierra en que se nace se enrosca en el corazón y no cesa de recordarnos aquellos caminitos del alma que moldearon el yo y su circunstancia.

Cada país entrega su verdad jurisdiccional con un sólido presupuesto de cobijas sociales en que el pobre y el necesitado puedan adquirir su porción y su trozo de pan. La desigualdad económica y la corrupción de los bienes del País mantienen en cautiverio a los desheredados del mundo. Dentro de un marco de referencia de riquezas para algunos, versus la pobreza para otros, los olvidados se dan a la tarea de emigrar, de dejar su suelo para lograr un mejor futuro.

Los hermanos emigrantes representan un atrecho de la hegemonía del espíritu para crecer en virtud y en abrazo cristiano. Siempre es bueno recordar cuando los nuestros, con gran melancolía, dejaron sus bohíos y se fueron hacia Hawái machete en mano. Ese día del adiós quedó grabado en nuestra conciencia colectiva y se esculpió en el corazón: “nosotros hemos sido emigrantes”.

La multitud de puertorriqueños desparramados por los Estados Unidos ratifican el fenómeno de la emigración. Allí está la otra cara de nuestro País.

 
LA NUEVA EVA PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Efraín Zabala   
Viernes, 13 de Agosto de 2010 10:03

La Virgen María nació custodiada por la gracia divina y su fe la transformó en la primera cristiana. Su vida fue un canto a su Hijo, Camino, Verdad y Vida sin reparos ni dudas que pudieran destronar su sí místico y humano. Muy cerca de la Santísima Trinidad, sin ser Dios, protagonizó al rol de intercesora con mayúscula, de esclava para servir y amar.

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RETOÑOS AL GARETE PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Efraín Zabala   
Viernes, 20 de Agosto de 2010 16:12

La crisis familiar engendra soledad y desamparo a manos llenas. Una vez que se eclipsa el sol de las bellas relaciones humanas se desvanece el yo, se pierde la ruta de la compasión y la convivencia. Sin los vínculos de la piedad y del agradecimiento se cae fácilmente en los abismos y se prefieren los simulacros de conveniencias al abrazo emancipador.

Los hogares en mutismo desolador son la orden del día en este País que pierde su estatura moral y su propósito. Los menores pasan a ser cuñas de poca monta en ese tinglado de indisciplina y desbarajustes emocionales en que se ha convertido el hogar amado. En medio de los agobios sicológicos, esos niños se entregan al devaneo y al libertinaje como norte anhelado.

Esa diáspora de ideales, conocido como hogar dulce hogar, no provee las noticias valorativas para aquietar el corazón que se vacía en cariñitos sobre la piel que sólo invitan al regodeo y a la fiesta de los sentidos. Estar bajo la autoridad del padre y de la madre requiere de una solemnidad paradisíaca, de un fervor sano que sea antídoto y amortiguador de los defectos humanos.

El esquema existencial del puertorriqueño entretejido de rasguños emocionales, consumismo y frivolidades, no puede aquilatar las propuestas de bien que bullen en las mentes nuevas. El acecho de la maldad constituida logra imponer su verdad y desata los caprichos y trivialidades que se convierten en ideologías malsanas y destructivas.

Esa legión de menores que sólo tiene a Dios y a unos abuelos dispuestos a dar el todo por el todo, trae noticias de mal agüero. Olvidados de sus progenitores y dejados a su suerte, éstos recién llegados a este mundo, pactan con la herencia dejada, es decir con el cúmulo de los hoy te quiero, mañana no. Esa ambivalencia recibida desde que estaban en el vientre materno, se convierte en bipolarismos al rescoldo.

Es el momento para rescatar a los menores que buscan su sitio y su amor sin las complicaciones impuestas por los mayores. Nada se logra si las pugnas, grescas y discusiones se convierten en menú diario. La desesperación y el agobio originan el sálvese quien pueda, frase predilecta de muchos puertorriqueños que hace tiempo perdieron el horizonte de paz.

 

 

 
Nuevas nupcias PDF Imprimir E-mail
Escrito por Padre Efraín Zabala   
Viernes, 06 de Agosto de 2010 17:15

El sí bautismal permea toda la vida del cristiano imponiendo una aceptación de vivir según la palabra santa. Aquellas aguas salvíficas, regalo de la Iglesia, deslindan la torpeza humana de la virtud, que es huella de la resurrección de Cristo. Una vez arrullados por las aguas transformadoras, el camino queda expedito para andar en rectitud y en propósito de vida buena y santa.

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