Edición 07 •  13 al 19 de febrero de 2005
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012

Las guerras del tsunami

José R. Ortiz Valladares
director@elvisitante.biz

« Debemos decirle a la gente que aun cuando estos eventos terribles ocurren, no significa que Dios no nos ama.» ...«que sencillamente lo que creemos es que la vida es un misterio...Pero sabemos esto: que Dios nos ama y que tiene un plan para todos nosotros» explicaba el Cardenal Theodore E. McCarrick de Washington, DC en una entrevista con un periodista de CNN. Al momento de la entrevista, el cardenal McCarrick se encontraba de visita en Sri Lank; en las zonas afectadas por un tsunami que ha causado la muerte a más de 250,000 y ha afectado a más de 12 países. 

Guerras civiles

Cientos de miles de personas han perdido la vida en las zonas afectadas como consecuencia de guerras civiles en esta región.  En Sri Lanka, más de 66,000 personas han muerto y más de un millón han sido desplazadas producto de la lucha encarnizada entre la minoría tamil y la mayoría cingalesa. Mientras que en la provincia Indonesia de Aceh, la zona más cerca del epicentro del maremoto, los rebeldes del Movimiento Aceh Libre, GAM, llevan una guerra sin cuartel por la independencia de la provincia que ha causado la muerte a más de 12,000 personas desde 1976. 

El Movimiento por un Aceh Libre (GAM) inclusive acusa al ejercito indonesio de emplear el reciente maremoto como un pretexto para aumentar su lucha contra los rebeldes y negar su ayuda a los que simpaticen con ellos, mientras que el ejercito indonesio acusa al GAM de atacar las caravanas de ayuda para los damnificados.

El maremoto produjo la muerte a más de 100,000 personas en la provincia de Aceh ubicada en el extremo norte de la isla de Sumatra. La realidad es que el 12 de enero el vicepresidente de  Indonesia, Jusuf Kalla, informó que todas las tropas extranjeras deberán salir del país antes de marzo 23. La órden se dá un día después de que el comandante de las fuerzas armadas de Indonesia ordenara una restricción en la circulación de los trabajadores extranjeros que están prestando su ayuda a los damnificados. Aceh, una zona rica en petróleo, ha estado virtualmente aislada desde que comenzó el conflicto, hace más de 30 años.

En la aldea de pescadores de Punta Pedro en Sri Lanka, además de las enfermedades, de la falta de agua potable, de alimentos, de techo y de la pérdida de los seres queridos de los sobrevivientes se añade el peligro de las minas terrestres desenterradas y desparramadas por las olas del tsunami. Los expertos estiman que en Sri Lanka existen cerca de un millón de minas plásticas vestigio de la prolongada guerra civil de Sri Lanka. Los Tigres para la Liberación de Tamil Eelam, cuyo territorio comienza a unos pocos kilómetros de Punta Pedro, dijeron que casi 10.000 personas murieron en sus bastiones costeros del norte.

Los Tigres de Tamil es una organización identificada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, como el grupo terrorista que más muertes ha causado mediante ataques suicidas (casi siete veces más que los ataques suicidas causados por el grupo palestino terrorista Hamas). A esto se suma el reclutamiento de niños como soldados de su ejercito.

La República Socialista de Sri Lanka (antiguo Ceilán) es uno de los lugares del mundo que lleva más de dos décadas (desde 1983) en guerra civil y del cuál poco se habla.  La lucha encarnizada entre la minoría tamil y la mayoría cingalesa se origina por la opresión de los últimos sobre los primeros mediante el establecimiento de leyes discriminatorias. La tension entre los tamiles y los cingaleses comienza desde la independencia de Sri Lanka en 1948.

« Un gigantesco demonio creado por los hombres y la posición de los planetas» explicó un gurú Hindú al preguntársele por la causa del fenómeno del Tsunami. «No tiene nada que ver con un castigo de Dios. Si no, ¿por qué Dios no castiga al demonio en otros lugares?» contestó un imán musulmán respondiendo a la misma pregunta.

« No vemos a Dios castigando con la naturaleza. Vemos a Dios castigando a cada uno de nosotros, si tuviese que hacerlo, a su forma y a su tiempo. Vemos a un Dios como un Dios que perdona, como un Dios que nos ama y que ama el perdonar. Vemos toda la historia de la Cruz, toda la narración de Jesús que da su vida por los demás, como un signo de su deseo de aceptar nuestro sufrimiento, de cargar nuestras penas y de alcanzarnos la vida eterna.» concluyó el Cardenal Theodore E. McCarrick de Washington durante su viaje en enero a las zonas afectadas de Sri Lanka.

Archivo EVnovedades...nuestros auspiciadores

Ir al tope del documento
Ir atrs
Página Principal De Portada Esta Semana En Foco Formación Liturgia Por las diócesis EV de Revista