Edición 09 •  27 de febrero al 5 de marzo de 2005
Hoy es viernes, 18 de mayo de 2012

Ante la quiebra de El Comandante:
Un remedio peor que la enfermedad

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz

“ El gobierno como principal promotor del juego de azar”. Así es como el representante independentista Víctor García San Inocencio definió el patrón que parece predominar en Puerto Rico durante los últimos años.

Las expresiones se dieron en una carta al gobernador Aníbal Acevedo Vilá, con fecha del pasado 8 de febrero. La comunicación hizo referencia a la autorización del sistema de máquinas de juego de azar en las 638 agencias hípicas activas a través de toda la isla, según el SEA Hípico Department. El decreto corresponde a los artículos 28, 29 y 30 de la Ley de la Industria y el Deporte Hípico, según enmendada el 5 de junio de 2004.

De acuerdo con el borrador del “Reglamento Hípico sobre el Sistema de Video Juego Electrónico” que regiría la implantación de la ley, se establecerá un límite de 2,500 máquinas por cinco años. A partir de este periodo, el Administrador Hípico dispondrá el número de tragamonedas que podrán operar por agencia hípica, según la sección 3.3 del reglamento.

La posibilidad de establecer máquinas tragamonedas en las agencias hípicas se consideró desde la crisis que enfrentó el Hipódromo El Comandante a partir del 2002. El 9 de octubre de ese año, la prensa local publicó las expresiones de James Wilson, presidente de la junta de Equus Gaming Corp., empresa matriz de El Comandante, en las que sugirió la posibilidad de establecer tragamonedas en agencias hípicas que estén situadas en zonas próximas a escuelas.

Entre agosto y septiembre de 2004, la prensa local publicó la futura instalación de las máquinas tragamonedas como un “alivio” y “salvación” a la deuda con los bonistas de El Comandante, que ascendía a $86.2 millones. El presidente del comité de licitación de las máquinas explicó que las agencias hípicas estaban en posición de dar garantías de ingresos de $15 millones al año por diez años. Para generar estos ingresos, detalló que sería necesario instalar al menos 4,000 máquinas.

La noticia de la instalación de las máquinas se divulgó por primera vez a dos meses de la aprobación de ley para autorizar, establecer e implementar el sistema de tragamonedas. Sin embargo, al cierre de esta edición el reglamento para la operación de las máquinas esperaba por la aprobación del gobernador Aníbal Acevedo Vilá. De aprobarse este reglamento, adquiriría fuerza de ley, según las facultades de la Junta Hípica establecidas en el artículo 6 de la Ley Número 83 del 2 de julio de 1987.

Entre 2,500 y 6,500 máquinas

Codere de Puerto Rico, una de las entidades que solicitó a la Junta Hípica la licencia para operar El Comandante, presentó un plan financiero basado en 6,500 máquinas en agencias, mega-agencias y el hipódromo, según indicó Juan Carlos Negrón, presidente de la Confederación de Dueños de Caballo, a la prensa local el 17 de febrero de 2005.

Esta propuesta es mayor que el total de máquinas que existen en todos los casinos de Puerto Rico en la actualidad. De acuerdo con los datos de operación de tragamonedas de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, el total de máquinas activas en salas de juego para el año fiscal 2004 fue de 5,437. Estas tragamonedas recaudan sobre $700 millones, que significaron un balance neto de sobre $240 millones anuales.

El 70 por ciento del ingreso que generen las máquinas tragamonedas en las agencias hípicas irá destinado a la Empresa Operadora, según establece el artículo 30 de la ley. Al cierre de esta edición, la Junta Hípica consideraba la transferencia de la licencia para operar el Hipódromo de El Comandante Managment Corporation al consorcio Meco, Inc. El consorcio se compone de la empresa de origen español Codere, Merit Group y Sierra Design Group.

El 30 por ciento restante se dividirá en: 15 por ciento para la Cuenta de Premios y Carreras, que se distribuye en los dueños de caballos, y 15 por ciento para el Fondo de Comisión de los Agentes Hípicos, que se distribuirá entre las agencias hípicas, según su aportación. El artículo 30 también estipula que de existir algún sobrante, el remanente iría destinado al Fondo General del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Esto contrarresta con la ley de Juegos de Azar de Puerto Rico (15 LPRA, sección 74), por medio de la que se establece que las ganancias de las máquinas tragamonedas en las salas de juego de los hoteles se dividen entre el Fondo Especial para beneficio de la Compañía de Turismo (17 por ciento), el Fondo Educacional (20 por ciento), el Fondo General de la Universidad de Puerto Rico (20 por ciento) y el Fondo para el Desarrollo de la Industria Turística de Puerto Rico (9 por ciento). Del resto de las ganancias, el 20 por ciento se considera un impuesto sobre transacción y el 34 por ciento se distribuye entre los concesionarios, según la aportación de cada casino.Autorizan publicidad en radio, prensa, TV e Internet

La sección 7.6 del reglamento sometido por la Junta Hípica, autoriza la publicidad de las tragamonedas en las agencias hípicas, para lo que especifica que se podrán anunciar en cualquier publicación o medio radial, televisivo, escrito o por Internet. Aunque la publicidad se dirigiría a promover el uso de estas máquinas de juego de azar, el escrito establece que deberá incluir la información de contacto para problemas de jugadores compulsivos.

De acuerdo con el informe de “Juegos de Azar y el Problema de Juego en Puerto Rico”, realizado por Volgberg y Northampton para el Departamento de Hacienda de Puerto Rico (1998), sobre 80 mil residentes de 18 años o más en Puerto Rico podían clasificarse como jugadores problemáticos para el 1997. El mismo estudio señaló que sobre 130 mil residentes de 18 años o más adicionales podían clasificarse jugadores probablemente patológicos. La suma del total estimado en el estudio de jugadores problemáticos actuales y los probablemente patológicos representa alrededor de un 9 y un 13 por ciento de los residentes de 18 años o más en Puerto Rico, según estipulado en el informe.

Desde que se rindió el informe al Departamento de Hacienda, el total de sorteos semanales entre Lotería Electrónica y tradicional aumentó de 7 sorteos en el 1997 a 17 sorteos semanales desde septiembre de 2002. En el caso de las carreras de caballos, la enmienda a la Ley de la Industria Hípica también aumentó la cantidad de días de carreras, de 180 a 208 días al año.

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