Precedente de eutanasia
Lo
que puede suceder el 18 de marzo a la 1 de la
tarde con la vida de Terri Schlindler Schiavo
constituiría
un decisivo y lamentable precedente para la legalización
de la eutanasia en los Estados Unidos. A esta joven,
de 41 años y que sufrió un infarto
cardiaco en 1990 que la dejó paralítica
y sin posibilidad de hablar, la van a dejar de
hidratar y alimentar por tubo tras la orden de
un juez de Florida.
Su
esposo Michael Schiavo –sobre quien recaen
sospechas de maltrato físico contra Terri
y que desde 1995 convive con una mujer de nombre
Jodi Centonze- se ha negado a tratarla y ha acudido
a diversas instancias judiciales para dejarla morir
después de obtener un millón de dólares
en juicios por negligencia médica.
Los
padres de Terri, Bob y Mary Schindler aseguran
que su hija responde con sonrisas a los gestos
de afecto, tienen vídeos y fotografías
que lo demuestran y creen que podría mejorar
su salud si se le brinda algún tratamiento
de rehabilitación (10/22/2003 en aciprensa.com).
En
los vídeos que se pueden observar en www.terrisfight.org,
Terri responde a los cariños
de su madre, sigue con su vista un globo y reacciona
a peticiones como por ejemplo abrir sus ojos. Es
evidente que la paciente esta discapacitada pero
no en estado vegetal como despectivamente se denominan
a los pacientes con una “condición
prolongada de vigilancia sin aparente conciencia
de sí mismo y del entorno circundante” como
describe esta situación el presidente de
la Federación Mundial de Asociaciones Medicas
Católicas, Gian Luigi Gigli.
Agrega
el galeno señaló que el paciente
en estado vegetativo no padece de una enfermedad
terminal y no necesita máquinas para garantizar
las funciones vitales; sin embargo, necesita atención,
en particular ser hidratado y alimentado, a veces
con paciencia por la boca, mas a menudo con una
sonda o mediante una cánula en la pared
abdominal (2/28/2005 en zenit.org).
Juan
Pablo II ha expresado que “la hidratación
y la nutrición tienen que ser considerados
medios ordinarios y proporcionados al objetivo
que se proponen, el de nutrir al paciente. Para
el Papa, el hecho de que se dé una elevada
probabilidad de que el paciente no recobre la conciencia
no puede justificar la interrupción de las
atenciones básicas, comprendida la hidratación
y la nutrición. De lo contrario, se da una
eutanasia por omisión.” (2/28/2005
en zenit.org).
Queda
encomendar la vida de Terri y que se demuestre
el respeto que tenemos por la persona humana desde
el momento de su concepción hasta la separación
del alma de su cuerpo.
(Ver
artículo
relacionado)