De Dios nadie se burla
J.J. Koppany Santa-Pinter
Para EL VISITANTE
Ciertos elementos liberales están cambiando
su técnica de atacar la religión
y sobre todo a la Iglesia católica. Ello
afecta también la estrategia de mantener
el aborto en su pedestal falsamente “constitucional”,
mientras su táctica abarca también
el lenguaje empleado por sus líderes y adeptos,
un lenguaje nuevo y bien manejado. Así,
la senadora Hillary Clinton, quien según
las noticias periodísticas “siempre
fue a praying person (una persona que reza)” hasta
tal punto que según la prensa “llegó a
mencionar” a Dios seis veces en una ocasión.
Sugiere, además, un diálogo entre
los pros y los cos del aborto.
No sabemos a qué punto impresionará ello
a Dios pero tenemos un seguro indicio que no puedo
dejar de recordar: “No todo el que me dice:
Señor, Señor, entrará en el
reino de los cielos; mas el que hace la voluntad
de mi Padre...” (Mt 7:21).
Un suceso escandaloso es una conferencia
de la senadora en el católico Canisius College,
por invitación oficial, defendido por la
superioridad invocando la necesidad “de mantener
canales de comunicación” con los contrarios
a la Iglesia “para construir puentes” en
la diócesis en cuestión. O la frágil
defensa o excusa de un vicepresidente del College
de que la invitación “no significa
(!) el endoso de todas las posiciones” de
Hillary.
Nosotros, “el pueblo” de la Iglesia,
comprendemos la posición de la senadora
quien gustosa aprovecha su chance que ciertos católicos
de rango brindan a ella así como a tantos
otros más “para construir puentes” y “mantener
canales de comunicación”.
Por suerte, tenemos también católicos
conscientes de niveles no tan altos que critican
una situación de esta clase que constituye
un escándalo porque “sugiere que la
institución no es seria con respecto a su
propia identidad” (NCRegister, Feb 13-19/05,10).
El problema es similar al planteado
en el caso del “Mandamus” obligatorio desobedecido. “Quousque
tandem abuteri...?” (¿Hasta cuándo
abusarás…?). Y alabamos la fe del
director de Comunicaciones diocesanas de Búfalo
quien espera que “some good will result from
it”. Recuerdo muy bien: “Es imposible
que los escándalos no vengan; mas ¡ay
de aquel por quien vienen!” (Lc 17_1 yMt
18:7).
De entre las miles de citas que
podríamos
invocar me parece que la siguiente es una muy adecuada
que viene al caso:
“No sé de dónde sois vosotros.
Entonces comenzaréis a decir: ‘Comimos
y bebimos en tu presencia, y enseñaste en
nuestras plazas”. Y os dirá: No sé de
dónde sois; apartaos de mí todos
los que obráis la iniquidad” (Lc 13,25-27).
Y para nosotros “el pueblo” un corolario
glorioso no solamente alentador sino también
prometedor: “No os engañéis:
de Dios nadie se burla” (Gal 6, 7-8).