Edición 15 • 10 al 16 de abril de 2005
Hoy es miércoles, 8 de febrero de 2012


Prof. Luis Trelles
Para El Visitante

Tres Pontífices unidos por el recuerdo

Mis recuerdos de pontífices se remontan al año 1958. Formaba parte entonces de la peregrinación oficial cubana a Lourdes con motivo de conmemorarse el centenario de las apariciones de la Virgen a Bernardita Soubirous ya para esa fecha convertida en Santa María Bernarda Soubirous. Nos recibió el Papa Pío XII en Castergandolfo a fines de septiembre y esa presencia tan cercana al Papa aún perdura en mi memoria asociada, al recuerdo de su profunda espiritualidad.

Con el correr de los años y ya radicado en Puerto Rico vería también a otro pontífice, Paulo VI. Ese encuentro se verificaría en forma colectiva en la Basílica de San Pedro en una de las audiencias concedidas por aquel Pontífice. Era yo uno de los integrantes de la delegación de Puerto Rico al congreso de los laicos que tomaba lugar en la Ciudad Eterna y esta vez el contacto no fue tan próximo y cercano dado el gran número de delegaciones presentes en la basílica.

El tercer encuentro iba a tomar lugar en el propio Puerto Rico. Ocurrió con motivo de la breve visita hecha por un nuevo Papa, Juan Pablo II, a la Isla. Me acompañaban personas muy allegadas a mí como mi esposa que se encontraba a mi lado cuando lo vimos en la Universidad del Sagrado Corazón; uno de mis hijos, Miguel, que se unió para asistir a la multitudinaria misa oficiada por el Pontífice y finalmente, mi madre, que próxima a cumplir 80 años e impedida de estar en la misa quiso a lo menos verlo pasar por las calles de la ciudad. Así como en una película de acción, mi madre y yo nos movimos en el auto de calle en calle en busca del propiciatorio encuentro. Se dio, fue rapidísimo y completó así no una sino tres visiones del Papa Viajero por excelencia que ha tenido la Iglesia.

Como en el caso de Pío XII, el recuerdo de esos breves contactos con el actual Papa no se apartan de mi mente. Constituyen una especie de álbum preciado de instantáneas de un pontífice cuya impronta se ha dejado sentir tan poderosa y profundamente en la Iglesia y en el mundo.

 

 

Ir al tope del documento
Ir atrs
Página PrincipalDe PortadaEsta SemanaEn FocoFormaciónLiturgiaPor las diócesisEV de Revista