Su
pensamiento perdurará
 |
En tiempos de increencia y escasez de salud
intelectual, el Papa Juan Pablo II queda
como una antorcha viviente. El sucesor de
Pedro, encargado principal de custodiar el
tesoro de la fe de los siglos, sobresalió por
su caudal teológico y fi losófico. |
Dentro del contexto humano supo reverenciar
la verdad y la propuso como agenda libertaria
para la Iglesia y el mundo. En el plano espiritual
se transformó en cátedra luminosa
que transformó su hoguera íntima
en plenitud de vida y de eternidad.
La sede
de Pedro se vistió de un humanismo
a prueba de un angelismo tan traído y
llevado en estos días. Su persona, imán
y arraigo, era regazo para el mundo. Su voz subrayaba
el equilibrio cielo y tierra y estrenaba sus
dotes de emancipador al recibir en el Vaticano
a artistas, deportistas, trabajadores, médicos
y enfermeras, hombres y mujeres del circo. Todos
esos visitantes se sentían a gusto con
ese anfi tri ón de hogar abierto y exquisita
sinceridad.
Sus años remando mar adentro, entre
la perplejidad y la bruma, quedan como una agenda
a portar para todos los hombres y mujeres del
mundo. Esa pasión por el reino de los
cielos, esa generosidad de espíritu, esa
amplitud de corazón se tornan en camino
trillado y expedito. Sus huellas están
ahí como una invitación a no claudicar,
a enfrentarnos a las realidades con coraz ón
y esperanza.
La Iglesia que pastoreó Juan Pablo II
era una bandera de amor, un coloquio con la universalidad
y la vastedad territorial. La solicitud por los
niños, los jóvenes y los ancianos
pudo franquear las puertas de la diplomacia y
salir airoso, sin rasguños, ni mezquindades.
El supo enseñarnos el valor de la fe,
que es un rechazo a la mediocridad y al cansancio
y constituye un Aleluya inspirador. Siempre hay
que caminar para partir el pan con la multitud
necesitada de Cristo, huérfana de piedad
y compasi ón.
Nos toca echar la red en íntima consonancia
con el Pastor que nos dejó un retrato
de Cristo, que no debe opacarse con caricaturas
irrelevantes, ni con una sicología fría
y abstracta. La religión mal entendida
propicia el desgaste del pensamiento y la aventura
terrenal se convierte en mueca, en quejas, en
prop ósitos baladíes.
Es el momento para calcar en el alma reverente
esa vida auténtica que se gastó por
amor. Su ejemplo está basado en el hombre
cabal, que hizo de su ministerio un servicio
de sanación y se prolonga en el tiempo
como un artesano de libertad y un Padre que ahora
recibe luz a plenitud.
aplaude
Voces necesarias
Que
se ofrezcan más oportunidades a las
comunidades de ser oídos y puedan encauzar
sus preocupaciones y así contribuir al
bienestar social del país.
Las iniciativas vecinales, producto de las
necesidades apremiantes, proyectan luz sobre
el resto del
país. Los ciudadanos que dan rienda suelta
al latir fraternal se convierten en buenos samaritanos
y con poco hacen mucho.
Los que hablan desde su circunstancia particular
traen un pueblo en su voz y portan los haberes
con equidad y verdad.
Custodios
Aquellos hijos que cuidan de cerca de sus padres
ancianos, pero no intervienen en sus proyectos,
trabajos, o negocios.
Es agradable ver a los de avanzada edad al
frente de sus kiosquitos de toda la vida y ser
testigos
del trabajo liberador y sanador. No conviene
retirarlos del todo, sino ayudarlos para que
ellos sean dueños y señores de
lo que son y de lo que tienen.
Es necesario cumplir con la existencia y fomentar
la responsabilidad de todos para con el país.
Es una alegría entrar a un hogar y gustar
la presencia de dos señores llenos de
vitalidad y amor.
Editor
censura
Juicio desleal
A los responsables de que catorce presos con
grandes condenas hayan sido excarcelados ilegalmente.
Esta acción deshonra a todos aquellos
que, de una manera u otra, tienen que velar porque
se distribuya la justicia equitativamente.
El pueblo pierde la confi anza en las instituciones
y se encierra en el mutismo y en la no cooperación.
Cada vez que una noticia tan desagradable invade
la tranquilidad de los ciudadanos la institución
de corrección pierde credibilidad. Entonces
se piensa en chanchullos, enredos y padrinazgos.
Celos hasta la muerte
A los que confunden los celos con el amor verdadero
y dependen de las sobras que caen de la mesa
para sentirse personas.
Los que celan desde su autoestima baja se extravían
en las rutas de la vida y siempre piensan en
el desquite o en acabar con el ser amado.
Son legión los que convierten la relación
matrimonial en un callejón sin salida.
Para ellos la minucia y la pequeñez determinan
una unión débil sostenida por caprichos
y cosas de poca monta.
Editor