Edición 19 • 8 al 14 de mayo de 2005
Hoy es miércoles, 8 de febrero de 2012

Cuando llegan las barreras

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz

Estás en un segundo piso cuando te resbalas y te caes. Te fracturaste una rodilla. Cuando vas al hospital, el médico decide operarte, pero en vez de arreglarla, daña lo que quedaba bueno de ella.

Te operas por segunda vez. Pero en esta ocasión te colocan una varilla. No puedes doblar la pierna. Cojeas, te caes, usas muletas y no puedes conducir tu auto. Lo peor de todo es que no es parte de tu recuperación, sino el resultado final.

Impericia médica o no, al joven puertorriqueño Ricardo Fonseca le ocurrió este accidente cuando estaba de misionero en Perú. Fonseca había vendido su casa en Puerto Rico para establecerse con su esposa y sus hijas en la región de Cuzco, en donde trabajaba en un instituto docente para ayudar a los adolescentes en el adiestramiento de un oficio.

En febrero de 2004, Fonseca regresa a Puerto Rico con la ayuda de ABC Prodein y Caridades Carmelitas. A raíz de una entrevista publicada en El Visitante en junio, un médico contacta a Ricardo y le ofrece ayuda.

“Cuando yo supe que la cirugía original o el ‘mal practice’ se había dado, siempre pensé que mi pierna se iba a arreglar y que era reversible. Al hablar con el médico en Puerto Rico, él se sentó conmigo y me explicó que ya yo perdí el uso de mi pierna en términos normales. Ahí fue cuando me chocó la noticia y hubo como 15 segundos en los que miré hacia atrás y sentí resentimiento con el doctor que me operó en Perú. Pero yo dije: ‘bueno, el médico de allá trató de hacer todo lo que estuvo a su alcance para ayudarme’”, aseguró.

Fonseca expresó que luego tuvo la oportunidad de hablar con el galeno del Perú y que el médico le pidió disculpas. A pesar de los problemas económicos que enfrenta a raíz de la pérdida de un 70 por ciento de su capacidad de caminar, el joven comentó que no sería justo demandarlo cuando, a su entender, los avances de la ciencia no han llegado a la región del Cuzco en Perú de la misma forma que a Lima o a Puerto Rico. Para Ricardo, su bendición consiste en que perdonó al doctor y en no sentirse agobiado contra de él.

“ Yo creo que es mucho más importante para mí la paz mental y preocuparme por las necesidades que tenemos ahora”, añadió quien es papá de cinco niñas. Con la ayuda del galeno en Puerto Rico, Fonseca se sometió a dos operaciones en la Isla: una en septiembre de 2004 y otra en enero de 2005. Ricardo comenta que espera someterse a una tercera cirugía local que le permita movilizarse, por lo menos, un 50 por ciento.

“ Puedo caminar, pero después de media hora la pierna se inflama y comienza un dolor más intenso que me afecta hasta la espalda. En ese momento se acaba el día para mí y tengo que buscar dónde sentarme o acostarme”, añadió. “Yo tiendo a soportar un poco más para no beber tantos medicamentos, pero me los tengo que tomar porque se vuelve insoportable”.

Ricardo comentó que las ausencias constantes por el proceso de recuperación hizo que él mismo desistiera del empleo en una farmacéutica que las agencias gubernamentales le ayudaron a conseguir.

“ Estando allí me di cuenta que el patrono se iba a afectar con mi tratamiento. Faltaba dos o tres veces por semana para atenderme y no era justo”, agregó. Ricardo comentó que, dentro de las limitaciones, trata de generar algún tipo de ayuda desde su hogar, por lo que desarrolla un cuido de perritos para personas que se van de vacaciones.

“ Los dueños traen la comida y nos dan entre $5 y $7 por día. Hay unas casitas donde los guardamos y las nenas a veces juegan con ellos. No es algo de lo que podamos vivir, pero nos ayuda para la gasolina”, agregó.

Entre las dificultades que enfrenta en la actualidad, Fonseca mencionó la transportación para recibir sus terapias y llevar a sus hijas a la escuela.

A pesar de que el joven encontró un alma caritativa que le obsequió un vehículo de 1998, Ricardo explicó que es difícil para él brindarle el mantenimiento que necesitan los frenos y el motor, lo que hace que no puedan contar siempre con el auto. Además, reconoció la ayuda que les brindó el sistema de transporte de ambulancia del municipio de Manatí, pero explicó que es necesario separar los servicios con anticipación, lo que provoca que a veces se encuentre con que ya tienen el calendario lleno.

Por otra parte, Fonseca mencionó que trata de asistir a su parroquia lo más posible y que los grupos de la Iglesia le han dado mucho apoyo espiritual para continuar su vida.

“ En este tiempo de cama aprendí que cuando hay alguien que te escuche, el camino puede ser más liviano”, agregó. “Cada vez que veía al Papa tan enfermito, me miraba a mí mismo y decía: ‘aquí no hay lugar para quejas, hay que echar para delante’”.

Para solicitar los servicios de cuido de perros u ofrecer cualquier ayuda, se puede comunicar al (787) 345-1718.


Trasfondo histírico de la Eucaristía

Desde la creación del hombre y la mujer hasta la venida de Jesucristo, se le ofrecían sacrificios a Dios, bien para adorarle o en remisión por los pecados cometidos. Con la llegada del pecado y la pérdida de la gracia, los sacrificios que se le presentaban a Dios eran de modo expiatorios y siempre con la esperanza de ser reconciliados. [ver más]

 

La Ascención del Señor

La Ascensión es un momento más del único misterio pascual de la muerte y resurrección de Jesucristo, y expresa sobre todo, la dimensión de exaltación y glorificación de la naturaleza humana de Jesús como contrapunto a la humillación padecida en la pasión, muerte y sepultura. [ver más]

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