Edición 20 • 15 al 21de mayo de 2005
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012

Los jóvenes hablan sobre el reggaetón

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz

Han completado más de 83 semanas en la lista de los 25 álbumes más vendidos. Ocuparon el primer lugar en ventas durante los 14 días anteriores al cierre de esta edición (Billboard Top Latin Albums: marzo y mayo 2005). Su ritmo condujo las campañas políticas de todas las ideologías.

Unos lo llaman música, poesía o medio de expresión. Otros lo acusan de denigrar a la mujer, de fomentar la violencia y el uso de drogas. El movimiento que comenzó como “underground”, hoy se escucha entre la juventud de todos los niveles sociales. ¿Qué opinan los jóvenes acerca del reggaetón?

“ A mí me gusta. Yo lo escucho por el ritmo, pero las letras son vacías”, comentó Héctor Rivera, de 20 años. “Creo que deberían cambiar el contenido. Ellos tienen el potencial de llegar a la juventud, si dejaran de denigrar a la mujer y de cantar lo que ellos cantan”. Rivera expresó que varios intérpretes han mejorado su música, pero que la presión por vender hace que de 15 composiciones en un disco, sólo una o dos lleven mensajes positivos.

Con sus cabellos trenzados al estilo de Don Omar, el estudiante de tercer año de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez aseguró que seguiría de igual forma el género si su contenido tuviera valores. “El problema es que están mal enfocados. Yo creo que poco a poco están cambiando. Tal vez algún día lleguen a tener buenos mensajes”, afirmó. Rivera relacionó los problemas de violencia en Puerto Rico con la música, a pesar de que otras posturas afirman que el reggaetón sólo refleja una realidad que ya existe.

“ Si cantan de pelea y matar, ellos saben que los problemas de la calle tienen que ver con eso. Yo no los veo como un ejemplo a seguir, pero lamentablemente hay gente que no tiene familia y se visualizan como ellos y quieren seguir lo que ellos dicen”, detalló el joven.

Por otra parte, Rivera describió los movimientos del perreo como “un poco fuertes”, pero señaló que todo depende con los ojos que las personas lo vean. “Hay gente que lo ve de otra forma y terminan haciendo cosas que no deberían. Si uno lo ve como un baile, no creo que pase nada”, detalló.

Proveniente del área sur de la Isla y con 22 años de edad, “Jorge” (nombre ficticio) afirmó que las canciones han cambiado mucho desde sus orígenes. “Ahora la gente escribe más comercial. Yo los escucho y sé de eso”, opinó el joven, quien prefirió permanecer en el anonimato. Jorge afirmó que se debería mejorar la letra, aunque aseguró que muchos han mejorado su contenido para poder llegar a otros países. “Hay algunas [composiciones] que tú las oyes y si la canción está mal, bien calle, uno dice como que esto no está bien para la juventud”, aseguró.

El seguidor del reggaetón separó diferentes líneas de escritura, las cuales clasificó como: las dirigidas a las mujeres, las de “tiraera” y las que son para “las muchachas locas de la calle”. Entre las alternativas para mejorar el género musical, el joven hizo un llamado a los artistas que se han involucrado en drogas para que abandonen el uso de sustancias y le den un buen ejemplo a su fanaticada.

En la región Norte del país, Manuel Hernández, de 15 años, resaltó que en su caso la música no tiene influencia sobre él. “Yo creo que se debe mejorar la letra y eliminar las palabras malas de algunos discos. Opino que no debe ser vulgar y que no deben dar malos ejemplos”, comentó. El estudiante de la escuela Juan Ramón Jiménez afirmó que escucharía la música aún con la letra limpia y citó el ejemplo del reggaetón cristiano. Sobre el baile, expresó: “Debe ser más despegado porque puede llevar a unas acciones que después traigan enfermedades”.

“ Lo que deben mejorar del perreo es que las mujeres no bajen hasta abajo y que no enseñen todo”, puntualizó Lizy Ortiz, de 22 años. “Yo he escuchado música que es bonita porque habla del amor. Pero hay otras que hablan barbaridades de doble sentido. No me gustan las de doble sentido”, afirmó la estudiante universitaria. La joven también comentó que la música no influye en su forma de actuar, pero prefirió las canciones que hablen de cosas bonitas. Ante la interrogante de cómo se podría mejorar el reggaetón Lizy concluyó: “A los compositores, que mejoren las canciones”.


Se gradúa el perreo

Miriam Pérez de Martínez
Para EL VISITANTE

No podía creer lo que veían mis ojos en el baile de graduación de octavo grado al cual asistí como invitada. Se estaba bailando lo que está en boga, el perreo. Los muchachos prácticamente estaban teniendo sexo con la ropa puesta. Los padres, sentados y aparentemente resignados, otros indiferentes o entretenidos con sus acompañantes, algunos se levantaban de vez en cuando y daban su perreo pasito. Los que estábamos en la parte de atrás no teníamos idea de lo que estaba pasando, ya que los jóvenes tenían su sección de baile al lado del disc-jockey. Por curiosidad me levanté para ver cómo bailaban los muchachos, pensando que se contoneaban unos frente a los otros o como había observado en otra fiesta de jóvenes tal vez estarían cantando frente a la música o brincando. No fue así, el espectáculo era horrible. Cómo es posible que las autoridades escolares, auspicien este tipo de comportamiento y qué tristeza saber que los padres, a los cuales conozco y sé que son buenas personas, acepten que se celebre la culminación de una etapa educativa con un baile tan grotesco. Por favor, no me digan que es que estoy atrasada, que soy una retrograda, es el perreo que ha hecho que los seres humanos se acerquen más a sus instintos animales y se alejen de sus cualidades de persona. Por algo se llama perreo. No nos ceguemos, démonos cuenta de la etimología de la palabra, la misma viene de perro. ¿Qué hacen los perros en la calle o donde quieren? Comportarse como perros. No es propio de los humanos comportarnos como tal. Sexo en público, eso sí es un atraso.

El sexo es un hermoso regalo de Dios muy íntimo y por eso se ha dispuesto que se dé en el momento de entrega de esa intimidad en una relación de uno con uno, repleta de amor y dentro del matrimonio y no un encuentro fortuito en un lugar público.

Nos estamos resignando a pensar que nada podemos hacer si eso es lo que está de moda y a los muchachos les gusta, y como hay que complacer a los muchachos... Repasemos esa creencia y démonos cuenta, que no nos está llevando por buen camino...

No, no tenemos que complacer a nuestros hijos en todo. Los mensajes que les inyectan estas canciones, en su mayoría, no son nada positivos, incitan a la violencia y siembran desprecio y angustia. La excitación que provoca este baile no es para personas de esa edad que adolecen de las neuronas necesarias para actuar con sano juicio. Recordemos que nuestra responsabilidad como padres, como educadores, es formar y guiar a nuestros hijos de acuerdo con las virtudes humanas. Si sus vidas se rigen por los buenos principios, harán buen uso de su libertad sin caer en el libertinaje.

Nos quejamos de lo mal que anda nuestra sociedad. Sin embargo, contribuimos a empeorarla, permitiendo que nos domine la corriente y la moda. Los valores que nos enseñaron años atrás no están pasé. La indiferencia y la permisividad nuestra como padres sólo indican que nuestras buenas costumbres se están debilitando y nos estamos dejando tragar por el monstruo de la fuerza de las masas.

Hay que atreverse a ser diferente y para eso hay que tener pantalones y pasar trabajo. Debemos aunar esfuerzos, padres, escuela, iglesia, comunidad y gobierno si es necesario. Pero antes hay que estudiar el asunto, entender las desventajas de dicho género, actuar con convicción.

A los autores del perreo hay que decirles: no a los bailes, no a la letra. Hay que reconocer que tienen talento para componer, memorizar, inclusive para señalar algunos problemas de nuestra vida como individuo, como pueblo. Esas habilidades pueden utilizarse para bien, sin hacer uso de la vulgaridad, podrían contribuir al mejoramiento del ser humano, de nuestra gente puertorriqueña. Ya tienen a los jóvenes cautivos con el ritmo. Entonces, por qué no hacer que se les graben mensajes que sensibilicen sus corazones hacia el amor, la bondad, la caridad. En cuanto al baile, se puede modificar, y poner en práctica uno que requiera talento, agilidad y coordinación. Les invito al cambio.

Padres, educadores, iglesias, gobierno y autores de perreo... Les reto. ¿Se atreven?


Leyes del Perreo

En el año 2002, la ex senadora Velda González presentó tres proyectos de ley, ante la preocupación por los contenidos en la música y en los videos de reggaetón (proyectos del senado número 1549, 1550 y 1553). Estos tres proyectos se convirtieron en las leyes número 140, 141 y 142 del 2002, respectivamente.

Ley Núm. 140 del año 2002: Para adoptar la Ley de Carta de Derechos del Ciudadano Ante la Obscenidad y la Pornografía Infantil

Artículo 2: definiciones, secciones e y f:

“ Menor”, significa todo individuo menor de 16 años de edad.

“ Pornografía Infantil”, significa material que contenga conducta sexual que, aunque no se considere obsceno, se lleva a cabo para, con o en presencia de menores y según dispuesto en nuestro ordenamiento jurídico vigente.

Derechos de toda persona establecidos en la ley:

• Disfrutar de una radio y televisión que no incluyan material obsceno ni con pornografía infantil (Artículo 4).

• Conocer las leyes sobre pornografía infantil y obscenidad (Artículo 5).

• Conocer los remedios disponibles para hacer valer el derecho a una radio y televisión libre de obscenidad y pornografía infantil (Artículo 6).

• Solicitar al estado que se prohíba material Obsceno y/o con Pornografía Infantil (Artículo 7).

Ley Núm. 142 del año 2002: Para crear en DACO la Oficina de Orientación al Ciudadano Contra la Obscenidad y Pornografía Infantil en la Radio y Televisión.

Artículo 3 (Deberes de la Oficina de Orientación al Ciudadano)

• Orientar a las personas sobre las leyes y reglamentos que regulan el lenguaje y contenido obsceno o pornográfico o indecente en la radio y la televisión y sobre los remedios o acciones para querellarse contra los que incurran en violaciones a los mismos.

Oficina de Orientación al Ciudadano Contra la Obscenidad y Pornografía Infantil en la Radio y Televisión (DACO)

Teléfono: 787-722-7555, ext 4055

Web: http://www.daco.gobierno.pr/Pagina_Obsenidad.htm

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