Padre
Félix Struik, O.P.
Formador de sacerdotes
José A. Rodríguez González
redaccionsjc@elvisitante.biz
Con ocasión de la celebración del
Vigésimo Quinto Aniversario del Centro de
Estudios de los Dominicos de El Caribe (CEDOC),
su Director, Padre Félix Struik, O.P., conversa
con EL VISITANTE sobre su experiencia pastoral
en Puerto Rico.
Padre Félix Struik, O.P., es natural de
Holanda y nace en uno de sus campos, el 29 de agosto
de 1932. Sus padres se llamaban Don Juan Struik
y Doña Juana VanDyk. Ambos eran profesores.
Como fruto de su amor conyugal engendraron nueve
hijos. En su hogar se vivía la fe con mucha
devoción y entrega: eran personas de Misa
y Comunión diarias. Esta entrega permitió que
tres hijos ingresaran a la Orden de Predicadores
y una de las hermanas optara por la vida religiosa,
al ingresar a las Hermanas Dominicas.
 |
¿ Cuándo
y por qué ingresó a
la Orden de Predicadores?
Ingresé en el Seminario Menor de
la Orden de Predicadores en 1945. Allí estudié hasta
1951, año en que obtuve el diploma
de Gymnasium. Lo que me llevó a optar
por la vida dominica fue su ideal pastoral:
la predicación. |
¿
Dónde se formó y qué grados
académicos posee?
Tras obtener el diploma de Gymnasium, tomé el
hábito de la Orden Dominica en 1951. Entre
1952 al 1955 llevé a cabo los cursos de
filosofía. En 1955, la Orden me envía
a España, Salamanca, por dos razones: para
que aprendiera el castellano y obtuviera una Licenciatura
en Teología. Luego me enviaron a Chicago,
donde estuve entre 1959 al 1961, para estudiar
un Doctorado en Filosofía. Lo completé en
1961 con la defensa de mi tesis que versaba sobre
el tema del Timeo de Platón: “El asombro
como principio de sabiduría”.
¿
Cuándo y por qué llegó a Puerto
Rico?
Llegué a Puerto Rico el 9 de septiembre
de 1961.
En aquél entonces los Obispos de la Isla,
en especial, Monseñor Davis y Monseñor
McManus iban a fundar un Seminario Nacional y querían
que los Dominicos formáramos la facultad
docente.
Recuerdo que la razón por lo que la Orden
me envía a estudiar a España para
que aprendiera el castellano y completara la licenciatura
fue con la intención de que el General de
la Orden me pudiera enviar luego a Puerto Rico.
¿
Cuál ha sido su experiencia pastoral en
Puerto Rico?
Entre 1961 a 1963 estuve enseñando filosofía
y teología en el Seminario Regina Cleri
en Ponce. Luego la Orden me envió a Jerusalén
para realizar estudios en Ciencias de las Sagradas
Escrituras, disciplina en la que logré obtener
la Licenciatura y aprobar el examen de doctorado.
Regresé a Puerto Rico en 1966 para fundar
la escuela de teología que los Obispos de
la Isla habían solicitado a nuestra Orden
en años anteriores. Es así como tiene
origen el CEDOC. Además, en esos años
sesenta se había presentado un aumento considerable
de vocaciones sacerdotales y religiosas.
Sin embargo, no todo fue exitoso. En 1970,
y como consecuencia de los cambios que trajo
el Concilio
Vaticano II, disminuyen las vocaciones sacerdotales
y religiosas; hecho que nos deja casi sin matrícula
en el CEDOC. Así que tuvimos que cerrar.
Entre 1970 a 1979 serví como Director de
El Piloto. Del 1979 al 1981 fui Director de EL
VISITANTE. En estos años que dediqué al
periodismo produje la redacción, entre ambos
periódicos, de 800 artículos. Además,
durante todos estos años, enseñaba
filosofía a los seminaristas que en aquél
tiempo cursaban su bachillerato en la Universidad
Central de Bayamón.
A fines de 1978, se registra un incremento
de vocaciones en muchas congregaciones religiosas
en la Isla
así como en los seminarios diocesanos. Siete
Generales de las Ordenes Religiosas insistieron
al General Dominico que abriera nuevamente la Escuela
de Teología. El 5 de agosto de 1980, el
Arzobispo de San Juan, Luis Cardenal Aponte Martínez,
dio su anuencia para que el instituto teológico
continuara funcionando. Aquí comienza lo
que llamo la segunda etapa de la historia del CEDOC;
en la cual hemos perseverado hasta el presente.
Con el visto bueno del Señor Cardenal el
CEDOC no sólo ofrece la maestría
en divinidad a los religiosos y religiosas sino
también a todos los seglares que quieran
formarse en nuestro programa. Además debo
decir, que en estos últimos 25 años
he sido el Director del CEDOC.
Otra de las pastorales que he realizado en
Puerto Rico, aparte de dirigir el CEDOC, fue
predicar
por las parroquias a través de toda la Isla
en los años 70 para promover la circulación
de El Piloto. He predicado una gran cantidad de
retiros y dictado cursos a religiosos y religiosas
en Puerto Rico y en países de América
Latina tales como Perú, Ecuador, etc.
¿
Cuál es la misión del CEDOC?
Brindar una formación teológica a
nivel graduado a candidatos al sacerdocio ya sea
al clero diocesano como religioso. También
ofrecemos formación a los religiosos y religiosas
y también a todos los laicos que soliciten
admisión.
Para ello se ofrecen cuatro grados de Maestrías:
en Divinidad, Estudios Bíblicos, Teología
Pastoral y Estudios Teológicos. Esta última
se compone de 45 créditos y está diseñada
para religiosos, religiosas y seglares. La Maestría
en Divinidad es de 110 créditos y sirve
a la formación presbiteral. Para este grado,
los feligreses pueden participar; pero, se requiere,
para ellos, preparación en Filosofía.
La formación que ofrecemos pretende que
el estudiante adquiera criterios sólidos
para enjuiciar la situación pastoral e intelectual
del ambiente en que luego va a ejercer su apostolado.
¿
Qué significa para el CEDOC la celebración
de sus 25 años de fundación?
Tenemos la alegría de contar con sobre 100
sacerdotes que han sido ordenados y que han hecho
su formación intelectual en el CEDOC. La
gran mayoría de ellos ejercen su ministerio
en Puerto Rico. Otra cantidad de ellos se encuentran
en República Dominicana, Centro América
y Estados Unidos.
En 1983 logramos que la escuela se asociara
a la Universidad Central para tener el reconocimiento
de nuestras maestrías por la agencia acreditadora
Middle States Association. En 1991 el CEDOC se
convierte en miembro de la Asociación de
Escuelas Teológicas de Estados Unidos y
Canadá (“Association of Theological
Schools in USA and Canada”). Y para nuestra
mayor gloria, desde febrero de 2005, gozamos de
plena acreditación por esta prestigiosa
asociación acreditadota.
¿
Qué retos enfrenta en la actualidad?
Tratar de ajustar el programa a los grandes
problemas que se presentan para que nuestros
egresados puedan
discernir con los criterios de la Doctrina de
la Iglesia. Para esto hemos revisado los programas
que ofrecemos, de tal modo que enfoquemos los
verdaderos
problemas pastorales y humanos que tiene Puerto
Rico en el presente.
¿
Qué les diría a todos los feligreses
de Puerto Rico?
Que se formen en la Fe para que la vivan desde
su interior y así puedan mantenerse firmes
ante el indiferentismo y cuestionamientos que nos
presenta la cultura actual.
¿
Cuál es su opinión sobre la elección
del nuevo Pontífice Benedicto XVI?
Pienso que continuará el enfoque pastoral
de SS Juan Pablo II, ya que se identifica muchísimo
por los desafíos que presenta la secularización,
la ausencia de la Fe y el relativismo moral que
impera en el mundo de hoy. Me conmovió mucho
la siguiente expresión: “no se puede
gobernar a la Iglesia desde dentro; hay que revisar
el centralismo del gobierno de la Iglesia”.