Edición 20 • 15 al 21de mayo de 2005
Hoy es miércoles, 8 de febrero de 2012

Beatificación de la Hermana Ascensión Nicol Goñi
Fundadora de la Misioneras Dominicas del Rosario

Hermana Milagros Vélez, O.P.
Para EL VISITANTE

El 14 de mayo [ayer], víspera de la fiesta de Pentecostés, tendrá lugar en la Basílica de San Pedro, Roma, la ceremonia de Beatificación de Madre Ascensión Nicol Goñi, fundadora de la Congregación de Misioneras Dominicas del Rosario y pionera en la tarea de promoción de la mujer desde su compromiso misionero en la selva peruana. Al ser declarada Beata, Ascensión Nicol es presentada públicamente a los cristianos como modelo de mujer consagrada que vivió de manera coherente y extraordinaria los valores del evangelio.

Deseamos que este acontecimiento sea para los seguidores y seguidoras de Jesús una oportunidad privilegiada para reavivar nuestro compromiso misionero y nuestra opción por los más necesitados. Para cada una de nosotras como Misioneras Dominicas del Rosario, esta beatificación constituye un momento significativo que acogemos como una llamada a dar un nuevo impulso a nuestra vida en todas sus dimensiones.

Ascensión Nicol nace en Tafalla, una pequeña ciudad de Navarra, España, el l4 de marzo de 1868, en el seno de una familia sencilla, marcada por una fuerte tradición religiosa. Sus padres le llevaron al colegio-internado de Santa Rosa de Huesca para ser educada como buena mujer y buena cristiana. Para ella, el contacto con la vida religiosa dominicana creó en ella un interrogante sobre su vocación. Después de un discernimiento serio ingresa en el noviciado de las Hermanas Dominicas del convento de Santa Rosa de Huesca. Durante el tiempo de permanencia en esta ciudad se dedica a la educación de la juventud.

En el 1913, a los 44 años de edad se ofrece para ir de misionera al Vicariato Apostólico de Urubamba y Madre de Dios (en Perú). Ascensión fue la primera misionera que ingresó en la selva peruana para dedicarse a la promoción humana y cristiana de la mujer en su propio ambiente socio-cultural. Junto a Mons. Ramón Zubieta, O.P., Vicario Apostólico de Urubamba y Madre Dios, en el 1918 fundó la Congregación de Misioneras Dominicas del Rosario, cuyo carisma es “Evangelizar a los pobres en aquellas situaciones misioneras donde la Iglesia más nos necesite”.

Hoy, siguiendo las huellas de Ascensión Nicol, las Misioneras Dominicas nos sentimos llamadas a renovar nuestra opción por el pobre, a traspasar fronteras, colocando la tienda de la misericordia y la compasión en los contextos más necesitados, y aprendiendo a acoger la diversidad de culturas como riqueza de lo que Dios ha hecho surgir en los distintos pueblos.

Las Misioneras Dominicas del Rosario estamos presente en todos los Continentes. Hermanas de 24 nacionalidades, repartidas en 142 comunidades en 22 países, intentamos continuar el carisma misionero que el Espíritu suscitó en Ascensión Nicol y Ramón Zubieta.

La Congregación se estableció en Puerto Rico el 24 de febrero de 1954. Son 51 años de entrega generosa, dedicación y servicio al pueblo puertorriqueño, el que tan buena acogida nos ha dado siempre y del que estamos muy agradecidas. En la actualidad, somos un grupo de 16 que estamos presentes en Hato Rey, en el Colegio Lourdes; en Gurabo, en el barrio Celada; y en Mayagüez y Toa Baja, en los barrios Sabana Seca y Campanillas.

Junto al pueblo de Puerto Rico deseamos vivir este acontecimiento y darle sentido, como un verdadero paso del Señor en nuestra Congregación y en nuestras vidas. Queremos agradecer al Señor y al pueblo de Puerto Rico, el compartir con nosotras la alegría de esta beatificación.

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