Victoria y derrota
Tito
Trinidad, el consentido de las multitudes,
perdió la pelea frente a un púgil
implacable. Este suceso lamentable cayó como
un cubo de agua fría sobre el país
que se reunió para ver al hombre-niño
en tan esperanzadora gesta. La noche en que
Tito perdió queda en la memoria colectiva
como un resbalón de todos, una caída
significativa para los que ponen sus anhelos
y deseos en una sola canasta.
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La
victoria y la derrota son polos de un
todo, una convergencia de la realidad
vital del ser humano. Los que viven en
las sutilezas paradisíacas posponen
la realidad terrenal columpiándose
sólo en las ganancias, en las cosechas
abundantes, en las victorias. No entienden
que la mente no puede endulzarse de euforias
porque se empalaga y decae su contrapeso
existencial. El equilibrio llega a través
de caídas y levantadas, de aciertos
y desaciertos, de victorias y derrotas. |
| Esa
inflación de los logros y éxitos
tiene a los boricuas al borde de la locura
cuando el revés de lo esperado se
define como un maleficio, o un mal tétrico.
Se vive dentro de un marco de referencia
caótica en que el día de
la derrota se convierte en festín
de las inocentadas y en cauce para los
desbarajustes emocionales. El limitado
campo del yo pierdo se convierte en desierto
de tristezas agónicas y lágrimas
al por mayor. |
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El
ser humano, según la fe, ha sido
creado para el triunfo total, la bienaventuranza.
Los acontecimientos humanos tienen un valor
en la medida en que se conectan con la ruta
trillada de Cristo. Lo bueno y lo malo, lo
justo y lo injusto, lo dulce y lo amargo caminan
juntos en este berenjenal iluminado. Esta tesis
real debe ser desglosada para los niños
para que no se llamen a engaño, ni vivan
de quimeras, ni de exigencias económicas
que aplastan a los padres y los llevan a los
desatinos más agobiantes.
La
realidad vital, con su néctar y su
hiel, es el menú básico que contraria
las otras de pura miel y alegría a toda
hora. La condición humana no es un título
de ocasión, ni generacional. Cada época
contribuye a configurar su rostro sin cirugías
plásticas que desfiguren la realidad
porque la verdad brotaría a raudales
en tsunamis, terremotos, guerras, hambre y
desolación.
Tito
ganó muchas veces y el pueblo se
alegró con él. Ahora perdió y
lloró como conviene por que minutos
después se llenaron de valor bailando
con la multitud que le hacía coro y
lo aplaudía. El día que Tito
arribó, con su tristeza a flor de piel,
dictó la cátedra justa y razonable.
Se gana y se pierde, esta es la verdad justa
y razonable.
aplaude
Onda hertziana
A
la radio puertorriqueña que celebra
su mes echando a volar palabras, entretenimientos
y alegría.
A
través de los años la radio
se ha dejado sentir con elocuente presencia.
En la montaña, en el valle, esa compañía
es más que bien apreciada cuando el
aburrimiento o la soledad se yerguen como huéspedes
no deseados.
En
medio de la tormenta, o del forcejeo callejero,
los valerosos del micrófono narran el
más mínimo detalle e informan
al país con lujo de detalles.
Cuando
Puerto Rico carecía de la pantalla
chica la radio irrumpía en los cañaverales
vecinales, en los caseríos, en las barriadas
pobres. Ahora se desplaza desde los edificios
más altos hasta los cuatro puntos cardinales.
Socorristas
A
los voluntarios, a los expertos de las agencias
concernidas, familiares
y amigos
que nunca
perdieron la fe y se toparon con “Nandito” en
las veredas del retorno.
El
corazón tiene sus convicciones y
la madre de “Nandito” mantuvo izada
la bandera de su amor y atrajo la ayuda de
todos para este gran triunfo.
Las
fuerzas comunitarias, con su instinto y su
imán, son invencibles cuando se entregan
por amor y por reverencia a la vida.
Ya
de regreso, “Nandito” necesita
mucho amor y ternura para que pueda apagar
la hoguera del trauma y de las preocupaciones.
Editor
censura
Espectáculo
feo
La bofetada del mes, televisada por
el Canal 2, que echa sal sobre la herida
de un pueblo
que no se repone de las ofensas gratuitas,
los vejámenes y las discordias.
Esa confrontación malsana entre el cantante
de Caos y el productor musical representa una
lección de mala muerte para el país
entero.
Los que orquestan estas entrevistas, en que
la palabra se convierte en espada, deben tener
en cuenta que es difícil caminar por
el filo de la impiedad y no caer despavoridos.
Si todo se hace por aumentar el “rating” no
cabe duda de que estamos en la ruta del desatino
y la masacre.
Compromiso y verdad
A los que son como la hoja del yagrumo y
se mecen en los vientos del oportunismo y la
conveniencia.
Este proceder, tan ofensivo, crea confusión
e incertidumbre en los que observan un comportamiento
inestable y truculento.
El pueblo clama por la virtud y la verdad
que son aperturas reales hacia la ley y el
compromiso.
El cambia, cambia emplea una frivolidad,
una claudicación de la verdad. Nadie está llamado
a ser veleta porque la multitud quiera o los
gritos la subrayen.
Editor