Edición 22 • 29 de mayo al 4 de junio de 2005
Hoy es miércoles, 7 de enero de 2009

Noveno Domingo Ordinario – Ciclo A
El acceso al Reino de Dios

P. Angel Manuel Santos Santos
liturgia@elvisitante.biz
Para EL VISITANTE

Deuteronomio 11, 18.26-28.3

La conclusión del segundo discurso de Moisés fue recogida en la primera parte del Deuteronomio. Moisés exhorta al pueblo a poner sus palabras en el corazón y a poner por obra todos los mandatos y decretos. La bendición está en escuchar los preceptos de Dios.

Salmo 30, 2-3.17.25

Este salmo es una oración en la prueba. El salmista le pide a Dios que sea su refugio, su baluarte de salvación, su roca. Al mismo tiempo pide que sean fuertes y valientes los que esperan en el Señor.

Romanos 3, 21-25 a.28

La revelación de la justicia de Dios es por la fe en Jesucristo. La justificación no nos viene por las obras de la Ley del Antiguo Testamento, sino por la relación de fe y gracia con Jesucristo nuestro Señor.

Mateo 7, 21-27

El evangelio de hoy presenta la diferencia entre el ejercicio de los carismas y la santidad que lleva a la salvación. Un discípulo puede ejercitar en nombre de Cristo los carismas de profetizar, expulsar demonios y milagros y aún así no salvarse. El verdadero discípulo es el que cumple la voluntad del Padre Dios, el que escucha y pone en práctica las palabras de Jesús.

La voluntad del Padre

El fiel cristiano, escuchando las palabras de Jesús, el Hijo de Dios, va conociendo la voluntad del Padre para practicarla en su vida. En la oración, como respuesta a la Palabra de Dios, pedimos a El la fuerza para hacer su voluntad. La Virgen María es nuestro modelo cuando en la Anunciación termina su diálogo con el ángel diciendo: «Hágase en mi según tu palabra».Esto es según la voluntad del Padre manifestada por el ángel. Fue también el mandato del Padre: «Este es mi hijo amado, escuchadlo». Es mandato de María: «Haced lo que él diga». Es voluntad de Cristo la celebración de la Eucaristía cuando dijo en la Ultima Cena: «Haced esto en conmemoración mía».

La entrada en el Reino de Cristo y el camino de la santidad es cumplir la voluntad del Padre, que incluye la participación devota en la Santa Misa.

En el Evangelio, los espíritus inmundos reconocen a Jesús como el Hijo de Dios. Nadie puede decir Jesús es el Señor sino bajo la acción del Espíritu Santo. Pero sólo actúa bajo esa acción el que vive el amor. Jesús dice el que me ama guardará mis palabras. Entonces, nadie puede decir Jesús es Señor sino bajo la acción del Espíritu del amor, sólo amando a Cristo. A Dios se le ama obedeciendo sus mandamientos. Cada domingo, obedecemos a Jesús cuando acudimos a la celebración devota de la Eucaristía. En la Eucaristía no sólo reconocemos por la fe que Jesús está realmente presente, sino que nos disponemos a recibirlo con amor.

Igualmente, el ejercicio de los carismas no es suficiente para la salvación ni tampoco éstos son signo de santidad. Jesús nos pone como ejemplo el ejercicio de tres carismas muy apreciados hoy: en nombre de Cristo profetizar, expulsar demonios y hacer muchos milagros. Los carismas han sido dados por el Espíritu para el bien de los demás fieles en la Iglesia. Si el fiel los usa bien cumpliendo la voluntad del Padre, crecerá en santidad y entrará en el Reino de los cielos. Pero a quienes ejercen los carismas sin cumplir la voluntad del Padre, Jesús les dice que se alejen de Él porque nunca los ha conocido. Son aquellos que reciben y ejercen los carismas, pero no viven la santidad cumpliendo la voluntad de Dios.

Se entra al Reino de Dios por la práctica amorosa de la voluntad del Padre manifestada en Cristo Jesús. Aprender a obedecer es la cosa más importante como condición para entrar en el Reino de Dios. El conocimiento de los mandamientos divinos deben traducirse en acción, la teoría del Evangelio debe hacerse práctica, la catequesis debe convertirse en vida. El Papa Benedicto XVI en su homilía de la toma de posesión de la cátedra del obispo de Roma da una gran lección en este sentido: «La potestad de enseñar, en la Iglesia, comporta un compromiso al servicio de la obediencia a la fe. El Papa no es un soberano absoluto, cuyo pensamiento y voluntad son ley. Por el contrario, el ministerio del Papa es garantía de la obediencia a Cristo y a su palabra. El obispo no debe proclamar sus propias ideas, sino vincularse constantemente y vincular la Iglesia a la obediencia de la Palabra de Dios, ante los intentos de adaptarse y aguarse, así como ante todo oportunismo». En cuanto a la obediencia a la Palabra de Cristo, aquello dicho por el Santo Padre Benedicto XVI para el Papa, vale igualmente para el obispo, para el sacerdote y para el fiel laico.


Lecturas

MAYO  
 
29 + IX Domingo del Tiempo Ordinario.
ve Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical
  L 1 Dt 11, 18. 26-28.32; Sal 30
  L 2 Rm 3, 21-25.28
  Ev Mt 7, 21-27
  Oficio dominical. Te Deum.
  (OL: St 2, 1-13)
 
30 Lunes IX s.t.o. Feria
ve Misa de feria
  L 1 Tb 1, 3„2, 1-8; Sal 111  
  Ev Mc 12, 1-12
  Oficio de feria
  (OL: St 2, 14-26)
 
31 Martes IX s.t.o. Fiesta:
  La VisitaciÑn de la SantÕsima Virgen MarÕa
bl Misa pr, Gl, Pf II de la SantÕsima Virgen,
  Or sobre el pueblo nÏm. 22
  L 1 Sof 3, 14-18 Ñ Rm 12, 9-16b; Sal Is 12
  Ev Lc 1, 39-56
  Oficio de la fiesta. Te Deum.
  Hr ant y Salm de la semana correspondiente
JUNIO  
 
1 Mi³rcoles IX s.t.o. Memoria obligatoria:
  San Justino, mr.
ro Misa de la memoria. Tres ors prs.
  L 1 Tb 3, 1-11. 16-17; Sal 24
  Ev Mc 12, 18-27
  Oficio de la memoria, ants Ben y Mag prs.
  (OL: St 3, 13-18)
 
2 Jueves IX s.t.o. Feria o Memoria libre:
  Santos Marcelino y Pedro, mres.
ve Misa de la feria o (ro) de la memoria
  L 1 Tb 6, 10-11; 7, 1.9-17; 8, 4-9; Sal 127
  Ev Mc 12, 28-34
  Oficio de la feria o de la memoria. (OF: St 4, 1-13a)
bl I VÕsp de la solemnidad sig. Comp Dom I
  Misa vespertina de la solemnidad sig.
 
3 Viernes IX s.t.o. Solemnidad:
  El Sagrado CorazÑn de JesÏs
bl Misa pr, Gl, Cr, Pf pr, BS nÏm 12
  L 1 Dt 7, 6-11; Sal 102
  L 2 1 Jn 4, 7-16
  Ev Mt 11, 25-30
  Oficio de la solemnidad Te Deum.
  Hr ant pr con la Salm complementaria.
  (OL: St 1, 1-18)
 
4 Sàbado IX s.t.o. Memoria obligatoria:
  El Inmaculado CorazÑn de MarÕa
bl Misa de la memoria pr, Pf I Æ V Sma. Virgen
  L 1 Tb 12, 1.5-15.20; Sal Tb 13
  Ev Mc 12, 38-44 (o bien Lc 2, 41-51)
  Oficio de la memoria, ant Ben pr
  (OL: St 5, 12-20)
ve I VÕsp del domingo sig. Comp Dom I
  Misa vespertina del domingo sig.
 
5 + X Domingo del Tiempo Ordinario.
ve Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical
  L 1 Os 6, 3-6; Sal 49
  L 2 Rm 4, 18-25
  Ev Mt 9, 9-13
  Oficio dominical. Te Deum.
  (OL: Sir 46, 1-12)

 

 

Archivo ediciones EV

 

Para aprender más de salud, no se pierda la nueva sección Visita de Médico en EV de Revista.

Busque nuestro suplemento "Salud en la edad de oro" a publicarse el 17 de julio de 2005.

¡Anúnciate!
Separe su espacio antes del 1 de julio de 2005. Llame al 787-728-3710 ext. 30 o env'ie un e-mail a evrevista@elvisitante.biz.
Ir al tope del documento
Ir atrs
Página Principal De Portada Esta Semana En Foco Formación Liturgia Por las diócesis EV de Revista