| Edición 26 • 26 de junio
al 2 de julio de 2005 |
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012
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Decimotercer
Domingo - Ciclo A
El seguimiento de Cristo
P. Angel Manuel Santos Santos
liturgia@elvisitante.biz
Para EL VISITANTE
II Reyes 4, 8-11.14-16 a.
El segundo libro de los Reyes presenta el ciclo
de Eliseo. En este pasaje, el profeta le anuncia
un hijo a la sunamita.
Salmo 88, 2-3.16-19
Este salmo proclama las misericordias del Señor
sobre la Casa de David. Jesús, al cantar
este salmo, ha tenido en cuenta la súplica
por la Casa de David. Dios Padre ha escuchado su
oración haciéndolo cabeza de la Iglesia.
Romanos 6, 3-4. 8-11
Por el Sacramento del Bautismo fuímos incorporados
a Cristo, participamos de su Muerte y Resurrección
para caminar en una vida nueva. Estamos muertos
al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.
Mateo 10, 37-42
Jesús exhorta a renunciar a uno mismo para
poder seguirlo. También recuerda que el
Señor está presente en los enviados,
en los pobres y en los necesitados.
La unidad en Cristo
Por una visión incompleta de la Iglesia,
algunos creen que la Iglesia es un «club
de amigos». Debido a esta idea, muchos abandonan
la Iglesia porque no encuentran el calor de amistad
que andan buscando. Para fomentar la amistad, se
ha hecho parte de la asamblea Eucarística
la celebración de los cumpleaños.
Esta práctica podría apartarnos de
la misión de la Iglesia y distraernos de
la contemplación del rostro de Cristo en
la Eucaristía. La Iglesia es más
que un «club de amigos», es la familia
en la sangre de Cristo.

Los cristianos no pueden romper los lazos con
la familia de la Iglesia como los seres humanos
no
podemos romper los vínculos de sangre que
nos unen con nuestros hermanos y progenitores.
Los cristianos vienen al templo a encontrarse con
Jesús y recordarle con la Eucaristía.
No se debe oscurecer esta importante conmemoración
colgándole otras celebraciones que nos distraen
de su verdadero sentido. Descubrir el verdadero
sentido de la Eucaristía evita la deserción
de tan importante celebración ayudando a
participar de verdad en ella cada domingo y a unirnos
de verdad a los demás fieles en fraternidad.
No debemos abandonar la celebración dominical
de la Iglesia no sólo porque somos hermanos,
sino también porque Cristo está presente
en ella. El que recibe a un discípulo de
Cristo recibe a Cristo, y el que recibe a Cristo,
recibe al que lo ha enviado. El que recibe un discípulo
de Cristo, no perderá su recompensa. Cuando
salimos al encuentro de un discípulo de
Cristo, estamos acogiendo al mismo Cristo. Cuando
abandonamos la Iglesia estamos abandonando a Cristo.
Los fieles deben tener la conciencia de que todo
lo que se hagan unos a otros se lo hacen a Jesús.
Deben tener la certeza de que todo lo que le hagan
al sacerdote se lo hacen a Cristo. El sacerdote
debe saber que todo lo que le haga a sus fieles
se lo hace a Cristo. Si todos tuviéramos
esta conciencia, el amor verdadero florecería
en nuestras comunidades.
Mucha gente no quiere visitar la Iglesia porque
no quiere reunirse con los demás cristianos.
Con esa actitud están cortando uno de los
lazos con Jesús. Nos recuerda el Papa Benedicto
XVI: «Es el único y el mismo Cristo
quien está presente en el Pan eucarístico
de todo lugar de la tierra. Esto significa que
sólo podemos encontrarnos con Él
junto a todos los demás. Sólo podemos
recibirle en la unidad…No podemos comulgar
con el Señor si no comulgamos entre nosotros.
Si queremos presentarnos a Él, tenemos que
salir al encuentro los unos con los otros» (Homilía
en Bari, Italia).
Desde el bautismo, el cristiano está llamado
a ser profeta, a dar a conocer el Evangelio a los
demás. Cuando valoramos al otro como profeta,
como medio por el cual Dios nos habla, estamos
reconociendo la presencia de Cristo en aquel hermano.
Lo mismo podemos decir de la frase de Jesús: «El
que recibe a un justo porque es justo tendrá paga
de justo». Es la presencia de Cristo en la
Iglesia, en sus discípulos, especialmente
con los que viven en justicia, en gracia, y en
santidad. También es cierto que el que recibe
a un ser humano por ser imagen y semejanza de Dios,
recibe a Dios mismo. Servir a un ser humano necesitado
es servir al mismo Cristo, el Señor. Los
que no salen al encuentro de los demás seres
humanos para amarlos y ayudarlos cierran una de
las ventanas que los pone en relación con
Dios. Al mismo tiempo se priva de las bendiciones
y la alegría que nos concede Dios a través
de unas relaciones sanas de fraternidad. Para esto
hay que superar la actitud del mandón frente
a los demás. Estas personas no son capaces
de reconocer la dignidad del otro ser humano y,
por tanto, obstaculizan el crecimiento de los fieles
en la fraternidad.
lecturas
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JUNIO |
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| 26 |
+ XIII Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
| |
L 1 1 Re 4, 8-11. 14-16a; Sal 88 |
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L 2 Rm 6, 3-4. 8-11 |
| |
Ev Mt 10, 37-42 |
| |
Oficio dominical. Te Deum. |
| |
(OL: 1 Sam 5, 1---6, 5a. 10-12. 19---7,1) |
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| 27 |
Lunes XIII s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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San Cirilo de Aleandría, ob y dr. |
| ve |
Misa de feria o (bl) de la memoria |
| |
L 1 Gén 18, 16-33; Sal 102 |
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Ev Mt 8, 18-22 |
| |
Oficio de feria o de la memoria |
| |
(OL: 1 Sam 7,15—8, 22) |
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| 28 |
Martes XIII s.t.o. Memoria obligatoria: |
| |
San Ireneo, ob y mr. |
| ro |
Misa de la memoria. Tres ors prs. |
| |
L 1 Gen 19, 15-29; Sal 25 |
| |
Ev Mt 8, 23-27 |
| |
Oficio de la memoria, ant. Ben pr |
| |
(OL: 1 Sam 9, 1-6. 14—10, 1) |
| ro |
I Vísp de la solemnidad sig. Com Dom I |
| |
Misa vespertina de la Vigilia S. Pedro y
S. Pablo |
| |
L 1 Hch 3, 1-10; Sal 18 |
| |
L 2 Gal 1, 11-20 |
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Ev Jn 21, 15-19 |
| |
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| 29 |
Miércoles XIII s.t.o. Solemnidad: |
| |
San Pedro y San Pablo, apóstoles |
| ro |
Misa del día pr, Gl, Cr, Pf, pr, |
| |
(Recomendable la PE I) BS pr. |
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L 1 Hech 12, 1-11; Sal 33 |
| |
L 2 2 Tim 4, 6-8. 17-18 |
| |
Ev Mt 16, 13-19 |
| |
Oficio de la solemnidad. Te Deum, Hr. ant.
pr y |
| |
Salm complementaria. |
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| 30 |
Jueves XIII s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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Los Primeros Santos Mártires de la |
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Iglesia Romana |
| ve |
Misa de feria o (ro) de la memoria |
| |
L 1 Gén 22, 1-19; Sal 114 |
| |
Ev Mt 9, 1-8 |
| |
Oficio de feria o de la memoria, |
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ants Ben y Mag prs |
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(OL: 1 Sam 12, 1-25) |
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JULIO |
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| 1 |
Viernes XIII s.t.o. Feria: |
| ve |
Misa de feria. Se puede celebrar (bl) la
Misa |
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votiva del Sagrado Corazón de Jesús. |
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L 1 Gén 23, 1-4.19; 24, 1-8. 62-67; Sal 105 |
| |
Ev Mt 9, 9-13 |
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Oficio de feria |
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(OL: 1 Sam 15, 1-23) |
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| 2 |
Sábado XIII s.t.o. Fiesta o Memoria libre: |
| |
Santa María en sábado. |
| ve |
Misa de feria o (bl) de la memoria |
| |
L 1 Gén 27, 1-5.15-29; Sal 134 |
| |
Ev Mt 9, 14-17 |
| |
Oficio de feria o de la memoria |
| |
(OL: 1 Sam 16, 1-13) |
| ve |
I Vísp del domingo sig. Comp Dom I |
| |
Misa vespertina del domingo sig. |
| |
|
| 3 |
+ XIV Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
| |
L 1 Zac 9, 9-10; Sal 144 |
| |
L 2 Rm 8, 9. 11-13 |
| |
Ev Mt 11, 25-30 |
| |
Oficio dominical. Te Deum. |
| |
(OL: 1 Sam 17,1-10. 23b-26. 40-51) |
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