Encender la mirada
Llegó el tiempo de hacer maletas, decir
hasta pronto y caminar hacia otros lugares. La época
estival es un paréntesis para desligarnos
del acoso diario y orientarnos hacia otros horizontes
parecidos al nuestro, llenos de concordancias.
El vasto universo, aldea global, es escenario e
invitación para tocar el misterio de la
existencia y penetrar en las culturas disímiles,
en los mil rostros de preocupaciones y enigmas.
Se sale de paseo para auscultar la vida en lo
que tiene de estupor y perplejidad. La colindancia
terrenal se achica cada vez que, en devocional
opertura, logramos abrazar al desconocido y quedamos
a pernoctar en su vecindario. Se llega a un lugar
en una aventura de solidaridad y mutuo aprecio.
Se comparte un somos de envergadura humana y
fina
cordialidad. Los prejuicios se quedan en la casa
propia. La confianza y el respeto abren las oportunidades
y retos.
Siempre que se “alza vuelo” desde esta
Isla, apenas alma, apenas cuerpo, se ventila la
casa del yo y mi circunstancia. Se nace en un lugar
propio, la patria, los congéneres, los amigos.
Esa identidad es curativa porque el corazón
se organiza desde un nosotros que impone su verdad
y su estilo. Lo que imprime luz desde la cuna es
acceso íntimo para penetrar en los otros
sin herir, ni maltratar.
Las distintas culturas son cátedras propias
y universales. Se mira y se admira el acontecimiento
humano y se sacan conclusiones para crecer como
individuos que se sienten parte de una hermandad
que va más allá de las etnias y de
los juicios arbitrarios. Nos unen el mismo principio
y el mismo fin. El poderío, lo mucho y lo
poco, la riqueza y la pobreza, la guerra y la paz,
reflejan fracasos y éxitos de la humanidad
entera.
Al caminar por el mundo se deja parte de lo que
somos y tenemos y se guarda en la mente las distintas
formas de ser y tener, de llorar y reír,
de comprender y buscar la misericordia como antídoto
y souvenir. No es bueno, ni agradable pasar juicio
sobre la perspectiva económica y determinar
que los países pobres han sido dejados de
las manos de Dios y que solo tienen ropita vieja
y escasez alimentaria. La comparación entre
ellos y nosotros es una afrenta, un desequilibrio
marcado por la abundancia económica que
se queda en la superficialidad y en las miradas
superficiales.
A la hora de salir de casa, se va con la bendición
de Dios, con los rostros de los seres queridos
que oxigenan el camino. Al regresar también
llegan los otros, aquellos que compartieron su
tiempo y sus personas. Hay de todo en la viña
del Señor. Se escoge lo mejor y se llena
el álbum familiar de fotos, actividades,
alegrías y bellos paisajes para recordar.
aplaude
Alianza
A
la sociedad civil que comienza a encontrar el
cauce efectivo para trabajar unidos por el bienestar
del país.
Las luchas individuales o cada cuatro años,
sólo logran arañar la realidad dolorosa
que padece el pueblo.
Los ciudadanos no pueden quedarse atrás
como puros espectadores de la democracia. Tienen
que reforzar su abolengo democrático para
que los elegidos en las elecciones los representen
adecuadamente.
En momentos de caos individual y colectivo en
que el gobierno bipartita colapsa en el diálogo
y la buena voluntad se impone el consenso civil
con su diplomacia y actitud amplia para ayudar
a resolver los mil problemas que afectan a Puerto
Rico
Campamento
A
los que organizan los campamentos de verano con
todas las de la ley y establecen un oasis que
incluye
recreación, aprendizaje, solidaridad.
Las vacaciones de verano, tiempo útil para
mirar lontananza y acentuar la solidaridad, precisan
de un concepto luz que alumbre a padres, organizadores,
niños y voluntarios.
Los niños dejan a un lado la educación
institucionalizada para penetrar en la espontaneidad
de los sentidos y del corazón.
Ese paréntesis entre amigos hilvana el propósito
humano, que luego será estructurado con
ciencia, matemáticas, química y literatura.
El campamento de verano, largo o corto, abre
el apetito grupal y acelera el pensamiento.
Editor
censura
Referéndum
Que
la información para el 10 de julio,
día de la consulta sobre la unicameralidad
versus la bicameralidad no haya llegado con claridad
a todos los votantes.
Tanto la fecha, tiempo en que miles de puertorriqueños
están desparramados por el orbe, como el
verdadero issue, no constituye fervor democrático,
ni un deseo firme para que el pueblo conozca a
cabalidad lo que se propone para la votación.
La mente atrofiada, el fanatismo y los argumentos
sacados de proporción, ejercen presión
sobre el entendimiento.
La gente se echa a colgar de los prejuicios y
las pequeñeces y se olvida de la amplitud conceptual
de las ideas.
Rapto
Que
las personas involucradas en problemas familiares,
pasionales o de conflictos hombre-mujer, logren
llegar a la activación de Alerta Amber y
luego reducirlo todo a un “yo no acuso”.
El Alerta Amber, instrumento de ayuda inmediata,
no debe ser víctima de los caprichos o de
las conveniencias personales.
En una sociedad compleja en que los peligros
abundan y el riesgo se agiganta, no hay tiempo
para la
broma o para la falsa alarma.
El ciudadano consciente no exagera la nota ni
dicta pautas desde su mente débil.
Editor