Edición 27 • 3 al 9 de julio de 2005
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012

José R. Ortiz Valladres, Ph.D.
director@elvisitante.biz

El alcohol, ¿qué nos pasa Puerto Rico?

En Puerto Rico la violencia familiar está íntimamente relacionada al consumo de drogas o ingesta excesiva de alcohol. Todo el mundo sabe que casi siempre el maltrato al conyugue y a los hijos, así como de los hijos hacia sus padres, es una de las consecuencias del alcohol y las drogas.

Este daño al interior de la familia tiene las repercusiones ya conocidas de desequilibrio mental generalizado y luego nos preguntamos, ¿qué nos pasa Puerto Rico?

Con respecto al alcohol, no se trata del consumo en edad adulta de un vaso de cerveza, vino o alcohol, que puede ser gesto de amistad o camaradería, sino el inicio de un comportamiento esclavizante de excesos que llena de lágrimas y desolación a los familiares y seres queridos, además de ser una grave ofensa a Dios.

Nos alegramos con la disminución en el consumo de alcohol en menores y el que abrazar la fe les haya distanciado de los vicios. Creemos que aunque el aprendizaje ejemplar surge primeramente en la familia, las leyes y reglamentos pueden contribuir a desalentar el consumo de alcohol. Por eso esperamos que la legislatura le preste la debida consideracion a los proyectos de ley relacionados al alcoholismo que publicamos en nuestro reportaje de portada.

Adherirse a las creencias religiosas puede ayudar a evitar conductas indeseadas ya que al vincularnos al Creador la vida adquiere pleno sentido. Consecuencia de ello es que llevaremos una vida más organizada y estable. Seremos más felices y en el servicio a los demás hallaremos el rostro de Cristo.

Así, las cosas temporales que nos esclavizan, sobran.

 

Archivo EV

Ir al tope del documento
Ir atrs
Página Principal De Portada Esta Semana En Foco Formación Liturgia Por las diócesis EV de Revista