| Edición 27 • 3 al 9 de
julio de 2005 |
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012
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Decimocuarto
Domingo A
El conocimiento en el amor
P. Angel Manuel Santos Santos
liturgia@elvisitante.biz
Para EL VISITANTE
Zacarías
9, 9-10.
El Mesías vendrá pobre, humilde y
montado en un asno. Este Mesías, justo y
victorioso, llegará a traer la paz a las
naciones.
Salmo 144, 1-2.8-11.13-14.
Este salmo es un himno a la grandeza de Dios,
una alabanza a Dios que es Rey. En la humildad
de la
condición humana, Jesús se manifiesta
como el Rey de reyes.
Romanos 8, 9.11-13.
La vida nueva del cristiano es posible por
el Espíritu
de Dios que habita en cada fiel. El Espíritu,
entre otras funciones, abre el entendimiento
para comprender el mensaje sencillo de Cristo.
Mateo 11, 25-30.
En la cuarta parte de su evangelio, san Mateo
presenta el misterio del Reino de los cielos.
Aquí afirma
que el Evangelio ha sido revelado a los sencillos.
Jesús, hablando de la relación
con el Padre, ofrece a todos alivio y descanso.
El amor eterno
El Padre Dios es el único que conoce perfectamente
al Hijo. El conocimiento divino, como el conocimiento
humano, está marcado por el amor. El conocimiento
humano que no está motivado por el amor
no es un conocimiento verdaderamente humano y,
por tanto, no reflejaría el conocimiento
divino. El amor y conocimiento divinos lo recibimos
con la donación del Espíritu Santo.
San Pablo afirma: «No estáis en la
carne, sino en el espíritu, ya que el Espíritu
de Dios habita en vosotros. El que no tiene el
Espíritu de Cristo, no es de Cristo».
Las cualidades que caracterizan la presencia del
Espíritu en el cristiano son la recepción
del amor divino y el conocimiento de la verdad
de Cristo que nos da la libertad de los hijos de
Dios.
El amor humano también supone el conocimiento
del otro. Sólo se ama lo que se conoce.
El amor de Dios también es precedido por
el conocimiento que nos viene por la fe en la Palabra.
Muchas veces hemos descuidado el conocimiento de
Dios, la Palabra y la Catequesis, y por eso se
ha debilitado la caridad y el apostolado. Por falta
de conocimiento de Dios y de sus enseñanzas
los fieles no pueden vivir ni difundir su fe. Decía
Oseas «perece mi pueblo por falta de conocimiento»(4,6).
La falta del conocimiento que lleva al amor debilita
nuestra relación con el verdadero Dios.
Los cristianos conocemos a Dios a través
de su Hijo hecho hombre. Si alguien quiere conocer
al Padre, debe acercarse a Cristo y contemplarlo.
Todavía más, podemos decir que nadie
ama al Padre, sino amando al Hijo. Nadie llega
a la casa del Padre, si no es de la mano del Hijo.
Esta es la mediación universal de Cristo
Sumo y Eterno Sacerdote. Toda la vida en el Espíritu
es un proceso por el cual nos unimos a Cristo,
el Hijo de Dios. Tratando con Jesús, a través
de la Palabra, los sacramentos y la práctica
del amor, nos vamos uniendo al Padre Dios.
El amor anhela la correspondencia porque así llega
a su plenitud. El amor entre el Padre y el Hijo
es un conocimiento mutuo y perfecto y, por tanto,
un amor perfectamente correspondido. Esta correspondencia
sólo es posible en la perfección
de Dios, porque en el ámbito humano la correspondencia
nunca es perfecta. A través de su Hijo Jesús,
Dios nos llama a participar de ese conocimiento
en el amor divino, que se llama la gracia. El Padre
y el Hijo envían en el Espíritu Santo
para compartir ese conocimiento en el amor con
la Iglesia y con cada cristiano. Con el Espíritu
Santo los cristianos participamos del amor divino
plenamente correspondido.
Hay una promesa por la pertenencia a Cristo por
la posesión del Espíritu Santo. «Si
el Espíritu del que resucitó a Jesús
de entre los muertos habita en vosotros, el que
resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús
de entre los muertos vivificará también
vuestros cuerpos mortales por el mismo Espíritu
que habita en vosotros». El amor verdadero
busca la permanencia porque el amor nunca pasa.
El que ama no quiere separarse de la persona amada
ni quiere que la persona amada lo abandone. Cristo
Jesús nos ama y desea estar siempre con
nosotros y que nosotros estemos para siempre con Él.
Expresa su deseo de quedarse con nosotros antes
de ascender al cielo: «Yo estaré con
vosotros todos los días hasta el fin del
mundo»(Mt 28, 20). Se queda con nosotros
de manera sublime en la Eucaristía: «El
que come mi carne permanece en mi y yo en él»(Jn
6, 56). En ese mismo discurso del Pan de Vida nos
promete la vida eterna para que estemos para siempre
con Él. Jesús se va a través
de su Pascua, Pasión, Muerte y Resurrección,
a prepararnos un lugar: «Cuando me vaya y
os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo,
para que donde estoy yo, estéis también
vosotros»(Jn 14, 3).
lecturas
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JULIO |
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| 3 |
+ XIV Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L 1 Zac 9, 9-10; Sal 144 |
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L 2 Rm 8, 9. 11-13 |
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Ev Mt 11, 25-30 |
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Oficio dominical. Te Deum. |
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(OL: 1 Sam 17,1-10. 23b-26. 40-51) |
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| 4 |
Lunes XIV s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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Santa Isabel de Portugal |
| ve |
Misa de feria o (bl) de la memoria |
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L 1 Gén 28, 10-22; Sal 90 |
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Ev Mt 9, 18-26 |
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Oficio de feria o de la memoria |
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(OL: 1 Sam 17, 57---18,9.20-30) |
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| 5 |
Martes XIV s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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San Antonio Ma. Zacaría, pbro. |
| ve |
Misa de feria o (bl) de la memoria |
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L 1 Gén 32, 22-32; Sal 16 |
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Ev Mt 9, 32-38 |
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Oficio de feria o de la memoria |
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(OL: 1 Sam 19, 8-10; 20, 1-17) |
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| 6 |
Miércoles XIV s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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Santa María Goretti, vg. y mr. |
| ve |
Misa de feria o (ro) de la memoria |
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L 1 Gén 41, 55-57; 42, 5-7.17-24a; Sal 32 |
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Ev Mt 10, 1-7 |
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Oficio de feria o de la memoria |
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(OL: 1 Sam 21, 1-9; 22,1-5) |
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| 7 |
Jueves XIV s.t.o. Feria de Rogativa para |
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alejar tempestades. |
| ve |
Misa “por cualquier necesidad” con oración |
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colecta “para alejar tempestades” o “para
pedir |
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el buen tiempo” (MR, pp. 956 y 957). |
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L 1 Gén 44, 18-21.23b-29; 45, 1-5; Sal 104 |
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(ó St 1,2-4.12; Sal 79) |
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Ev Mt 10, 7-15 (ó Mc 4, 35-40) |
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Oficio de feria |
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(OL: 1 Sam 25, 14-24. 28-39a) |
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| 8 |
Viernes XIV s.t.o. Feria: |
| ve |
Misa de feria. |
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L 1 Gén 46, 1-7.28-30; Sal 36 |
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Ev Mt 10, 16-23 |
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Oficio de feria |
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(OL: 1 Sam 26, 5-25) |
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| 9 |
Sábado XIV s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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San Agustín Zhao Rong, pbro y comp.. mres
o |
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Santa María en sábado |
| ve |
Misa de feria o (ro o bl) de una de las memorias |
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L 1 Gén 49, 29-33; 50,15-24; Sal 104 |
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Ev Mt 10, 24-33 |
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Oficio de feria o de una de las memorias |
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(OL: 1 Sam 28,3-25) |
| ve |
I Vísp del domingo sig. Comp Dom I |
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Misa vespertina del domingo sig. |
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| 10 |
+ XV Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L 1 Is 55, 10-11; Sal 64 |
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L 2 Rm 8, 18-23 |
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Ev Mt 13, 1-23 |
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Oficio dominical. Te Deum. |
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(OL: 1 Sam 31,1-4; 2 Sam 1,1-16) |
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