Edición 28 • 10 al 16 de julio de 2005
Hoy es viernes, 18 de mayo de 2012

En el Catecismo
Abstinencia sexual

José A. Rodríguez González
redaccionsjc@elvisitante.biz

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña, cuando explica el sexto mandamiento – no cometerás adulterio -, que es una acción moralmente inaceptable realizar actos sexuales fuera del matrimonio. La sexualidad, según enseña la tradición de la Iglesia, la ha creado Dios sólo con dos finalidades inviolables: la procreación y la expresión máxima de amor entre personas de sexo opuesto (hombre y mujer).

Llevar a cabo la práctica de la sexualidad fuera del matrimonio implica una ofensa contra la castidad; la virtud que ordena los apetitos sexuales y que forma parte de la virtud cardinal de la templanza.

Es por estas razones que es necesario, para vivir de acuerdo con el Creador y cumplir con los fines naturales de la sexualidad, practicar la castidad. Esta virtud se vive, de acuerdo con el catecismo, según los diversos estados de vida: soltero, novio, casado, célibe y sacerdotal.

En el estado de soltería, noviazgo, célibe y sacerdotal, esta virtud se vive practicando la abstinencia sexual. En el estado del matrimonio la virtud se practica siendo fiel a la pareja. Esta fidelidad se lleva a cabo cuidando de no practicar las siguientes variantes negativas de la castidad: lujuria, prostitución, masturbación, pornografía.

La abstinencia sexual no es sólo un deber moral sino también el modo más seguro, según los estudios médicos, de evitar cualquier tipo de enfermedad transmisible sexualmente. Una verdadera educación sexual para los jóvenes habrá de promover en ellos la práctica de la abstinencia y fomentar la sexualidad como un valor del matrimonio.

Archivo EV

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