nos escriben
La Iglesia y la sociedad
Luego de la cobertura de los actos fúnebres
del Papa Juan Pablo II, todo fue cambiando de manera
acelerada. El sector liberal de la sociedad esperaba
con “esperanzas” que el nuevo Papa
tuviese una postura liberal con respecto a temas
como el aborto, los anticonceptivos, el homosexualismo
y otros. En otras palabras, personas y organizaciones
que deseaban que la posición de la Iglesia
cambiara para que se acomodase a sus caprichos.
Estas personas consideran que la Iglesia no se
amolda a los tiempos modernos y por lo tanto, critican
su posición ante el libertinaje, uno de
los frutos del relativismo que el Papa Benedicto
XVI ya ha criticado duramente.
Hoy en día aquellos que se consideran como
liberales, la gran mayoría de ellos anti-católicos
y algunos me atrevo llamar anti-cristianos, buscan
que la Iglesia acepte la moda del pensamiento moderno
el cual promociona el uso de los profilácticos
(sexo libre), la aceptación del homosexualismo
(comportamiento contrario a la naturaleza humana)
y el aborto (asesinato legalizado de humanos por
nacer). Todo esto lo exigen para que la Iglesia
se ajuste a la época moderna en la cual
vivimos. Lo anterior el Santo Padre lo resume con
dos palabras: liberalismo y libertinismo, cuyos
frutos espirituales van desde el ateísmo
a un vago misticismo religioso, lo que conocemos
hoy como las millares de sectas existentes, el
New Age y otros cultos no-cristianos.
Aquellos y aquellas que se expresan en contra
de la Iglesia y sus enseñanzas y también
asisten a sus parroquias deben hacer una buena
confesión para reconciliarse con Dios y
su Santa Iglesia. Estoy muy seguro que en momentos
de dolor o cuando surgen problemas estas personas
invocan el nombre de Dios para que El les ayude.
O quizás llaman a un sacerdote para que
les dé paz de conciencia, luego de haber
escandalizado con sus expresiones a la Iglesia
y vivir una vida descarriada. Dios nos pedirá cuentas
a todos por nuestras acciones y nuestra manera
de vivir y sobre todo, por el pecado del escándalo
del cual muchos se enorgullecen en crear por ganar
unas migajas de fama.
Pido a Dios que les ilumine, les llene de amor
y los conduzca a El, que es el Camino, la Verdad
y la Vida.
Sebastián Capostromano
San Juan, PR
Pedir a Juan Pablo II
Joven que piensas en la vocación religiosa,
te presento un modelo de nuestros días,
Juan Pablo II: un hijo de Dios por el Bautismo;
un hijo de María, su madre; un hermano de
Jesús, su modelo; un hijo del Espíritu
Santo por la gracia de Dios; un ejemplo de sacerdote
por el sacramento del Orden y un santo de nuestros
días.
Reza a Juan Pablo II, joven y no tengas miedo;
adelante y amén.
Rosie García, T. Carm.
Guaynabo, PR
En contra del aborto
Soy partidario de la adopción y no el aborto.
Favorezco [la recomendación] que a las candidatas
a [un] aborto se les advierta sobre todas las consecuencias
[que pueden ocurrir] de un aborto. La historia
titulada Hills Like White Elephants, de Ernest
Hemingway, ilustra la gravedad de este asunto.
En ella hasta se refiere como que eso es liberar
un poco de aire caliente, no puedo entender que
traten a una criatura indefensa como si fuese un
pedazo de queso.
Cristóbal Cardona
San Juan, P.R.
Cae
el telón
Cae el telón en el Foro Federal en Puerto
Rico el día 2 de mayo del 2005. Tras esa
densa cortina queda un Puerto Rico más grande,
gracias a un jurado noble, respetable, justo, que
supo anteponer la ley de Dios ante la ley del hombre;
que supo respetar el inciso de nuestra Constitución “No
existirá la pena de muerte en Puerto Rico”;
que reconoció un delito grave, y lo sometió a
un merecido castigo.
Un jurado que con valentía supo mantenerse
en pie y no doblegarse ante el acoso. Que permitió a
Hernando Medina Villegas y Lorenzo Cabán
Román tiempo para arrepentirse y para que
con la ayuda de su pueblo puedan convertirse en
defensores de la paz; tiempo para que Dios, quien
solamente puede, disponga de sus vidas; tiempo
para que los familiares que perdieron su ser querido
puedan recuperar su paz y pronunciar las palabras
del Crucificado, “Perdónales Señor,
porque no saben lo que hacen”; tiempo para
que los familiares de los convictos lancen un suspiro, “gracias
Señor, por Tu gran misericordia”;
tiempo para que el pueblo celebre con regocijo
la capacidad de amor a la vida del corazón
puertorriqueño.
Cae el telón y Puerto Rico despierta con
esperanzas, de una terrible pesadilla.
Alodia Aguayo de Lameiro
Caguas, P.R.
(La autora es la presidenta del
Comité de
Legislación de la Corte Santa Fe -de Caguas-
de las Hijas Católicas de las Américas.)
Esas solemnes
Fiestas de Cruz
Recientemente tuvo lugar en la Ciudad Señorial
de Ponce, uno de los eventos más concurridos
y de más colorido de la tradición
puertorriqueña. La Parroquia San Conrado
celebró tres emocionantes días de
fervor, amor y gozo, con los renombrados rosarios
cantados, en honor a la Santa Cruz, el Sagrado
Madero donde Jesús expiró y nos libró del
pecado.
La tradicional cantata del mes de las flores
y origen católico, fue, sin lugar a dudas,
un auténtico revivir de recuerdos para todos
aquellos que allí entonaban, alabanzas a
la cruz y loas a la Virgen Santísima.
Cabe señalar que este humilde evento constituyó un
gran éxito, para la gloria y honra del Señor...
De verdad lo logramos y lo disfrutamos al máximo
gracias al Padre José Rafael Alvarado, párroco
y un grupo de feligreses del sector que en una
forma u otra contribuyeron a la realización
del mismo...
Gracias, hermanos y amigos, a Dios primero, y
a todo el público allí reunido.
Lidia Clavell
Ponce, P.R.