Renuevan
su fe en medio de cánticos y danzas
Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz
Tocaban la guitarra, la pandereta y entonaban
ritmos al estilo medieval. En medio de la multitud
que se
congregó en Canteras y en el Hiram Bithorn
tras la muerte de Juan Pablo II, ellos danzaban al
unísono cuando terminaba la misa.
No parecía ser un encuentro ocasional. La
gente que se acercaba, aunque no conociera las canciones,
se detenía a observar, e incluso, algunos
periodistas captaron sus alabanzas. Pero, ¿quiénes
eran estos fieles?
“Esto es una iniciación neocatecumenal”,
comentó Carlos Gaudin, uno de los miembros.
Gaudin explicó que el movimiento, aprobado
por Juan Pablo II en el 1992, está inspirado
en el proceso de conversión de los primeros
cristianos. “En la antigüedad, los paganos
tenían que pasar por una iniciación
para poder bautizarse. Tenían que aprender
sobre las escrituras, en un proceso que podía
durar hasta dos años.”, dijo Gaudin.
Carlos explicó que en la actualidad, los integrantes
toman catequesis entre enero y marzo para decidir
si desean entrar al neocatecumenado. “Se ofrecen
charlas y un retiro de convivencia.”, agregó. “Se
trata de caminar envueltos en las escrituras”.
Por su parte, el Padre Modesto Rodríguez,
itinerante del Camino Neocatecumenal, comentó que
se trata de un tiempo de conversión que se
da cuando una persona necesita renovar su fe. “Es
un tiempo que se hace en pequeña comunidad.
Se toma como presupuesto que no tenemos fe. Si hay
alguien que tenga fe, se incorpora, pero iniciamos
desde cero”, comentó. “Es iniciarse
en Cristo y el amor de Dios. Se celebra la palabra
de Dios y se va gestando la fe, hasta que se tenga
una fe adulta”.
Padre Modesto comparó la experiencia con un
revivir del bautismo. “Cuando nos bautizamos
de niños, nos dan todos los ritos condensados
[la luz de Cristo, el agua bautismal]. En la iglesia
primitiva, se hacían los distintos ritos de
forma escalonada, con el tiempo”, agregó el
itinerante. El sacerdote comentó que el
grupo se compone de miembros de diferentes parroquias
y
de diversas edades.
“En la comunidad se hace la prédica
y vienen jóvenes, adultos, casados, solteros,
es una porción del pueblo de Dios. Hemos
visto con sorpresa que los hijos de las personas
que están
en el camino se han incorporado”, afirmó.
Padre Modesto explicó que varios de los
integrantes del Camino forman parte del grupo de
jóvenes
que se encontrará con el nuevo Papa, Benedicto
XVI, en Alemania para agosto.