Edición 29 • 17 al 23 de julio de 2005
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012

por las parroquias

San Antonio de Padua de Dorado

Radamés O. Colón Torres
rcolon03@hotmail.com
Para EL VISITANTE

Año de fundación: 29 de junio de 1848
Fiesta patronal: 13 de junio

En el pueblo costero del norte, Dorado, se encuentra el templo parroquial San Antonio de Padua. Este histórico templo está localizado en el mismo centro del pueblo doradeño, frente a la plaza pública y la alcaldía municipal. Se llega al mismo a través de la calle Santiago Méndez Vigo, vía que lleva el nombre del gobernador que autorizó la fundación de este hermoso pueblo.

La iglesia, que se comenzó a construir en 1826, pertenecía a la municipalidad de Toa Baja. El propósito principal de la construcción de este templo era trasladar la antigua iglesia de Toa Baja al alto de Dorado, para evitar así los peligros que causaban las inundaciones en el llano costero.

Después de 22 años de arduo trabajo en los terrenos que donó el capitán del poblado, Jacinto López Martínez y que constituyeron la zona urbana del pueblo, se fundó canónicamente la parroquia el 29 de junio de 1848, bajo la advocación de San Antonio de Padua y Nuestra Señora de la Virgen del Rosario.

El pueblo de las arenas doradas fue fundado en 1842 y el templo se terminó de construir en 1848, cuando Dorado ya era municipio. Por tal razón, la parroquia San Antonio de Padua se convirtió en el primer templo católico doradeño y el santo es el patrón del pueblo.

La fachada del templo es sencilla, con una torre principal en la que se encuentra el campanario y sobre ella, una cruz. En el interior hay dos naves separadas por un arco. El presbiterio es sencillo, tiene el sagrario ubicado en el centro de la pared principal y la imagen del Cristo Yaciente sobre el mismo. Al lado derecho de la cruz se encuentra la imagen de San Antonio de Padua y a la izquierda, se encuentra la co-patrona, Nuestra Señora del Rosario. Estas imágenes fueron traídas de España, la imagen de San Antonio data de principios del siglo XX.

Entre los objetos de valor histórico se encuentra el baptisterio que fue construido en 1909 y restaurado en el 2004. El mismo está fabricado con mármol puro y se encuentra actualmente en el presbiterio del Santuario Santo Cristo de la Reconciliación. Esta obra arquitectónica del siglo XIX es patrimonio histórico del pueblo de Dorado.

Vida parroquial

La parroquia pertenece a la Arquidiócesis de San Juan y en sus inicios pertenecía a la diócesis de Puerto Rico, luego a la diócesis de Arecibo y atendía a toda la población doradeña. En 1981 se organizaron las colindancias de la parroquia, cuando se creó la parroquia católica Nuestra Señora de la Salud. La nueva parroquia atiende actualmente los barrios de la parte sur del pueblo; Higuillar, Maguayo y parte del barrio Espinosa.

Dorado, según el censo del 2000, tiene una población aproximada de 34 mil habitantes. De ellos, la parroquia atiende a una población aproximada de 17 mil habitantes, en la zona geográfica que comprende el centro urbano del pueblo, el barrio Mameyal y las urbanizaciones que colindan en la parte norte del barrio Higuillar, de los cuales asisten semanalmente a las celebraciones eucarísticas en el templo parroquial, el santuario y la capilla, unas cuatro mil familias.

El primer párroco fue Esteban Mariano, en 1848. Desde finales del siglo XIX hasta la actualidad han trabajado pastoralmente en la comunidad parroquial los padres Dominicos, los padres Agustinos, los padres Paúles y los padres del Espíritu Santo, que administraron desde el 1942 hasta el 1990. En 1990 la parroquia pasó a ser administrada por la arquidiócesis; desde entonces han sido párrocos hasta el presente, los sacerdotes diocesanos Padre Carlos Jiménez Van Der Dijs, Padre Ángel Luis Morales y el Padre Edwin Cruz. Además, ayudan pastoralmente en la parroquia, el Padre Luis B. Ríos Cappiello, vicario residente; Padre Eduardo Carón, C.S.SP; los diáconos Benito Lugo Soto, Arcadio Núñez, Rómulo Rodríguez; y las Hermanas Misioneras de Jesús.

El padre Edwin Cruz, párroco actual, se ordenó en el año 1995 en la parroquia Santa Rita de Casia en Bayamón. Realizó estudios de filosofía en la Universidad Central de Bayamón y una maestría en estudios teológicos del Centro de Estudios Dominicos del Caribe (CEDOC). Recientemente celebró 10 años de su ordenación sacerdotal.

-Padre Edwin, ¿cuántas capillas atiende la parroquia?

La parroquia tiene una capilla y un santuario. La capilla San Martín de Porres que está ubicada en el barrio Mameyal y el Santuario Arquidiocesano Santo Cristo de la Reconciliación que se encuentra ubicado en el paseo del Cristo del centro urbano. En el santuario actualmente se llevan a cabo la mayoría de las celebraciones y actividades de la comunidad parroquial, debido a la gran capacidad de feligreses que acoge el mismo.

-¿Cómo está compuesta la estructura pastoral parroquial?

La parroquia tiene un plan definido de pastoral en conjunto con la Arquidiócesis. El plan se divide en la pastoral de la catequesis. La misma se divide en catequesis para niños y niñas que se preparan para la primera comunión y para jóvenes que van a confirmar su fe. Hay sobre 200 niños en la catequesis divididos en cinco niveles y 40 jóvenes aproximadamente, participan de las clases de confirmación cada año. También, tenemos la pastoral de enfermos; la pastoral de las personas alejadas, que son aquellos católicos de cultura que no asisten a la Iglesia y el propósito de esta pastoral es atraerlos e incorporarlos nuevamente a la casa de Dios; para la pastoral juvenil que está a cargo de la formación y reclutamiento de los jóvenes, existe un grupo parroquial llamado Jóvenes Unidos Parroquia san Antonio (JUPSA); la pastoral social que trabaja con los Servicios Sociales Católicos y el Centro de Ayuda y Desarrollo Humano y de la Mujer: allí se atienden diferentes casos de índole social, espiritual y psicológica, sin importar el credo que profese la persona que asista al centro. Este grupo es dirigido por laicos con la asesoría de los padres de la parroquia. Además, contamos con ministerios que trabajan la pastoral litúrgica. Este consejo lo componen los Ministros Extraordinarios de la Eucaristía, los Proclamadores de la Palabra, los monaguillos, los diáconos y los sacerdotes de la parroquia.

Esta parroquia tiene una formación humana y espiritual, por lo que se ofrecen talleres, retiros y celebraciones especiales tales como: la misa familiar el primer viernes de cada mes, cuyo propósito es unir a la familia católica; la misa del Divino Niño Jesús todos los primeros domingos de mes a las 9:00 a.m. en el Santuario; las misas vecinales que se llevan a cabo todos los martes a las 7:30 de noche en la casa de un feligrés; misas de sanación los últimos domingos cada dos meses en el Santuario; y la exposición del Santísimo todos los jueves de 8:30 a.m. hasta las 12:00 del medio día.

-¿Cómo es la gente de la parroquia?

La gente de nuestra parroquia es muy activa. Tenemos diversidad de carismas, grupos y movimientos apostólicos. Entre los que trabajan en la comunidad parroquial se encuentran: la Legión de María; las Guadalupanas; la Cofradía del Sagrado Corazón de Jesús; el movimiento de Juan XXIII; los Cursillistas; Hijas Católicas de América; la Renovación Carismática; las Hijas de María; Grupo Misionero “En tus manos está mi corazón”; Grupo “Una rosa para Ti”; Grupo de Oración de la Divina Misericordia; Movimiento de Oración y Caridad “El Buen samaritano”; la Comunidad Nueva Evangelización Emaus I y el grupo Divino Niño Jesús. La gente de nuestra parroquia San Antonio de Padua, en su dimensión humana, es bien cooperadora, generosa y servicial. Todavía hay familias comprometidas y formadas. Tenemos una comunidad de personas con grandes responsabilidades en la sociedad. Con relación a la devoción religiosa, tenemos devotos pero no con tanto fervor como antes.

-Mensaje del Párroco

Padre Edwin, preocupado por la crisis familiar que atraviesa nuestro país expresó:

Como pastor, exhorto a todos los feligreses de nuestra comunidad parroquial, a que busquemos los espacios de unidad y de encuentro fraterno. Debemos enfatizar más en las cosas que nos unen, que las que nos separan. Estemos siempre atentos a la voz de nuestros pastores y abrámonos a nuevas experiencias de crecimiento en la fe, para hacer presente nuestra Iglesia en los espacios donde nosotros como seres humanos nos desarrollamos. Tenemos que crecer espiritualmente en familia, acompañarnos en familia y aunar esfuerzos para salvar a nuestras familias de todos los males que afectan el núcleo familiar.

No olvidemos que la familia que reza y asiste unida a la casa del Señor, se mantiene unida. No olvidemos visitar nuestros hermosos templos, que son parte de nuestra cultura y tradición religiosa. Confiamos que a través de cada uno de estos artículos conozcas las raíces de tu fe y las de tu comunidad católica.


Misioneros de Jesús Internacional

Archivo EV

Carmelo Seglar 2005


Colegio San José en San Germán


Salud en la Edad de Oro
Ir al tope del documento
Ir atrs
Página Principal De Portada Esta Semana En Foco Formación Liturgia Por las diócesis EV de Revista