Analista cubano
Descarta que exista libertad religiosa
en la Isla
LA HABANA, 02 Jun. 05 (ACI).-Un analista de la
agencia Cubanet denunció que a pesar de los esfuerzos
del régimen castrista por presentarse ante
el mundo como respetuoso de la libertad religiosa, ésta
sencillamente no existe.
“En la actualidad no puede hablarse de libertad
religiosa en Cuba. La cierta libertad existente para
profesar
algunos cultos religiosos dista mucho de una auténtica
libertad religiosa”, indicó Jorge Ramón
Castillo en el artículo titulado “¿Hay
libertad religiosa en Cuba?”
“En Cuba no hay libertad religiosa. Una triste
realidad que si sorprende a muchos es por la acertada
manipulación
que ejerce el régimen mediante su sofisticada,
a veces sutil, maquinaria propagandística
para confundirla con la libertad de culto”,
advirtió.
Castillo repasó la historia nacional y constató que
la “falta de libertad religiosa comenzó desde
principios de la revolución en 1959. La Iglesia
Católica fue la institución religiosa
más embestida por la horda revolucionaria
llegada al poder”.
El analista recordó que “un número
considerable de sacerdotes y religiosos fueron detenidos
y luego expulsados del país”, “todos
los centros de beneficencia y escuelas católicas,
clausurados”, mientras “afloraba el carácter
anticlerical del nuevo gobierno revolucionario que,
de algún modo, asemejaba la postura de otras
revoluciones en relación a la Iglesia Católica
y a la religión”.
Asimismo, denunció que “de forma sutil
acosó a quienes se declararon creyentes, que
eran expulsados de sus empleos y escuelas. No podían
aspirar a carreras universitarias. Miles fueron recluidos
en Unidades Militares de Ayuda a la Producción
(UMAP)”.
“La UMAP se convirtió en una especie
de campo de concentración para seminaristas,
testigos de Jehová, creyente, hippies y toda
persona considerada como lacra por el sistema socialista”,
agregó.
Castillo recordó que incluso el Cardenal Jaime
Ortega y Alamino, hoy Arzobispo de La Habana, “sufrió reclusión
en uno de estos campos”.
Según el analista, “amilanados por la
ideología imperante, millones de cubanos se
apartaron de sus creencias y se confesaron ateos.
Quienes se declararon creyentes se condenaron a sí mismos
y a sus familias al más crudo ostracismo”.
Castillo sostuvo que solo “en los años
90s, después del colapso comunista en Europa
del Este el régimen tuvo que aplicar algunas
medidas sociales, políticas y económicas
que evidentemente no hubiera concedido jamás”.
“Denominaciones cristianas separadas del
catolicismo comenzaron a ganar espacio a partir de
que sus elites
se alinearon al régimen. Pastores protestantes
ocupan hoy puestos en la Asamblea Nacional. Su apoyo
incondicional al sistema socialista salió a
la luz cuando tomaron parte en el litigio por el
niño Elián González”,
precisó.
El analista explicó que “la Iglesia
Católica tuvo que esperar la visita del Papa
Juan Pablo II para ganar ciertos espacios que jamás
podrán compararse a los disfrutados antes
de la revolución”