Edición 29 • 17 al 23 de julio de 2005
Hoy es viernes, 18 de mayo de 2012

Apariciones de la Virgen

Padre Isaías Revilla Casado, OSA
Para EL VISITANTE
frirevilla@hotmail.com

P/ ¿Dónde aparecen en la Biblia las “famosas” apariciones de la Virgen?

Sheila Marell Pérez

R/ Hace unas semanas intenté aclarar la diferencia que hay en esa gama de palabras: Sueños, imaginaciones, visiones, alucinaciones, apariciones… Las primeras surgen en el campo meramente subjetivo, y cualquier persona con una sensibilidad viva puede experimentarlas. La única que habla de algo objetivo es la última: Apariciones. Dije que la Iglesia ha aceptado el culto reverente y sano que surge en torno a los lugares donde se han dado esas supuestas visiones (Lourdes, Fátima…), porque no contrarían en nada la doctrina católica y porque favorecen la devoción y la conversión, a veces, de pecadores recalcitrantes. Pero nunca las ha declarado como apariciones históricas.

Para otros detalles me remito a lo dicho allí.

Pero este modo de hacer preguntas, me enerva. ¡Es una cuestión de puro calendario! La Biblia termina de escribirse en el año 95, p. C. Las Visiones de los pastores (en Fátima o Lourdes, por citar los más conocidos) ocurren al menos 19 siglos después. ¡Díganme si no tengo razón para enervarme!

En realidad, el sentimiento (yo también tengo sentimientos, ¡eh!) que más me suscitan estas preguntas es de pena. Pena, porque están condicionadas por una reverencia absurda al libro sagrado. Quieren hacerle decir lo que no dice. Y no por amor a la Palabra de Dios, sino por tener disculpa para argüir contra la Iglesia Católica. Sin darse cuenta, los que tanto acuden a la Biblia, que olvidan positivamente el último versículo del Evangelio de San Juan, con lo cual les caen encima las últimas palabras del Apocalipsis...

Pena, porque están buscando una disculpa para no tener devoción a la Madre de ese Jesús, que tanto dicen predicar…

Pena, porque no quieren imitarle en una cosa que es la única que conocemos de El durante 30 años: que El la amó, respetó y obedeció…

Pena, porque quieren dárselas de que ellos son los que conocen bien a Jesús, pero no tienen inconveniente en insultar a su Madre…

Pena, porque intentan ridiculizarnos a los católicos e insultarnos llamándonos idólatras, sin darse cuenta de que nunca ocurrirá que la que nos trajo a Jesús nos aparte de El…

Pena, porque, al decir que adoramos a otros seres que no son Dios, demuestran que no saben lo que significa el culto de Latría (adoración), ni el de Dulía (veneración)…

Pena, porque de esa manera demuestran que no saben dar el lugar que le corresponde a Dios y el que corresponde a los santos…

Pena, porque se preocupan mucho del Padre, pero están, porque han querido, huérfanos de madre…

¿¡ O es que les da envidia, porque los católicos no estemos huérfanos!?

Para otros temas relacionados vea http://sududa.tripod.com sección Mariología.


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