Veinticinco
años de vida sacerdotal
José A. Rodríguez González
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Padre José Ángel
Rodríguez Reyes celebró sus 25 años
de vida sacerdotal al servicio de la Iglesia, el
martes 24 de mayo, en la Parroquia Nuestra Señora
del Carmen de Barceloneta, donde es párroco.
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Padre José A. Rodríguez nació en
Camuy, el 3 de septiembre de 1953. Sus padres
se llamaban Don Adolfo Rodríguez y Doña
María Reyes; ambos difuntos. Es miembro
de una familia de 6 hermanos.
Un 24 de mayo de 1980, en el barrio Piedra
Gorda de Camuy, recibió el orden sacerdotal
por la imposición de manos de Monseñor
Miguel Rodríguez, Obispo de Arecibo en
aquél entonces. |
En
sus 25 años como sacerdote de la diócesis
de Arecibo, ¿cuáles han sido sus responsabilidades
pastorales?
En 25 años he ejercido con mucha responsabilidad
y entrega en las siguientes encomiendas pastorales:
Rector del Seminario Jesús Maestro de Arecibo,
por 4 años. En esta pastoral tengo la gran
satisfacción y alegría que muchos de
los sacerdotes ordenados fueron mis seminaristas,
de lo cual me siento orgulloso, y por la labor que
rinden en la diócesis de Arecibo y fuera de
la diócesis. Promotor Vocacional, Director
de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Arecibo,
Director de retiros y en 1984 me enviaron a fundar
una parroquia en el Barrio Padilla de Corozal, bajo
la advocación Nuestra Señora de los
Siete Dolores. Allí estuve hasta 1988. No
fue fácil porque nunca había sido párroco
ni vicario en ninguna parroquia, pero con la ayuda
de los excelentes laicos se fundó una parroquia
que es ejemplo para la Diócesis. En 1988 me
nombraron párroco de Nuestra Señora
del Rosario en Vega Baja y Director del Colegio Nuestra
Señora del Rosario. Estuve 17 años;
es decir, hasta agosto de 2004. De esa experiencia
aprendí muchísimo y siento que me ha
capacitado en mi vida religiosa y profesional para
ejercer cualquier servicio en la Iglesia. Siento
una gran satisfacción de haber colaborado,
en el colegio, en la educación de nuestros
niños y jóvenes de Puerto Rico. El
Colegio Nuestra Señora del Rosario es uno
de excelencia con un personal capacitado y competente
en todo lo que tenga que ver con la educación.
En agosto de 2004 me asignaron a Nuestra Señora
del Carmen de Barceloneta donde estoy ejerciendo
mi ministerio sacerdotal.
Tengo
entendido que usted colabora con la comunidad de
deambulantes en Vega Baja, ¿cuál
es su apostolado?
Inquieto por la problemática de los menos
afortunados, el Señor me dio la gracia de
poder fundar un hogar para servir a la población
de deambulantes en Puerto Rico en Vega Baja. En la
actualidad, soy co-fundador de otro hogar que se
llama “Fundación Upens”, que significa:
unidos por el nuevo siglo. Es un hogar de rehabilitación
para deambulantes, adictos, confinados y pacientes
de SIDA para hombres y mujeres. Hoy, doy gracias
a Dios que esta fundación está rindiendo
una labor extraordinaria en los pueblos de Vega Baja
y Bayamón.
¿Que significa para usted la celebración
de sus 25 años de vida sacerdotal?
Cumplir 25 años de vida sacerdotal es un momento
de dar gracias a Dios por escogerme para participar
de su sacerdocio y así poder servir al Pueblo
de Dios en diferentes ministerios. Siento una gran
satisfacción como sacerdote y una gran deuda
con el Pueblo de Dios para poder seguir sirviéndole
como presbítero. Estoy feliz como sacerdote
y pido al Señor que me de la gracia para poder
perseverar en situaciones difíciles que enfrentamos
los sacerdotes diariamente. Pero estoy confiado que
Aquél que me llamó y me envió,
Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, me ayudará hasta
la muerte.
¿Qué les diría
a los feligreses?
Agradezco al pueblo de Dios sus oraciones, apoyo,
ayuda,…, pero sobre todo su paciencia para
con este servidor.