| Edición 30 • 24 al 30
de julio de 2005 |
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012
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Decimoséptimo
Domingo
El llamado de Dios
P. Angel Manuel Santos Santos
psantos@elvisitante.biz
Para
EL VISITANTE
I Reyes 3, 5.7-12
Este Rey Salomón fue grande porque pidió a
Dios sabiduría para realizar la misión
de gobierno.
Salmo 118, 57.72.76-77-127-130
Este salmo es una meditación sobre la Palabra
de Dios revelada en la Ley. Resume la actitud del
cristiano de Dios: pedir la sabiduría para
realizar la misión.
Romanos 8, 28-30
Hablando de la vida del cristiano en el espíritu,
san Pablo presenta el plan salvador de Dios,
que es hacernos imagen de su Hijo.
Mateo 13, 44-52
San Mateo termina el discurso de las parábolas
con el tesoro escondido, la perla y la red que se
echa en el mar. El predicador de la palabra de Dios
debe ser como un padre de familia, que saca del antiguo
depósito de la fe, la Tradición y la
Biblia, la novedad del mensaje evangélico.
El
Reino de Dios
El rey Salomón no le pidió a Dios larga
vida, ni riquezas, ni la aniquilación de sus
enemigos. Suplicó a Dios un corazón
dócil para gobernar al inmenso pueblo y discernimiento
para determinar el mal del bien. Ante esta petición
tan acertada, Dios le concedió un corazón
sabio e inteligente. Los cristianos de hoy, imitando
la sensatez de Salomón, no sólo piden
la curación del cuerpo sino la fuerza para
seguir amando a Dios y sirviendo a los demás
a pesar del sufrimiento. Estos cristianos no piden
la destrucción de sus enemigos, oran para
que se conviertan al Señor. No ruegan que
Dios les resuelva los problemas, piden la luz para
bregar con ellos. No exigen riquezas ni bienes materiales,
sino los dones para trabajar por el bien de los demás
y ser ricos ante Dios. No piden una cruz más
liviana, sino la fuerza de Dios para cargarla con
amor.

Por otro lado, para gobernar al pueblo no es suficiente
la voluntad inflexible de una cabeza dura. Imitando
la sensatez de Salomón, el pastor de la Iglesia
pide hacer la voluntad de Dios cuando guía
a la Iglesia. El Papa Benedicto XVI comenzó su
pontificado diciendo que su programa pastoral sería
hacer la voluntad de Dios. Para esto el pastor de
la Iglesia debe distinguirse por poseer un corazón
dócil para escuchar y seguir la Palabra de
Dios y para tratar con su pueblo y escucharlo.
En esta época de tanta confusión espiritual,
se ha popularizado el carisma del discernimiento
de espíritu. Con este don, el fiel cristiano
se da cuenta de dónde vienen sus pensamientos
y sentimientos, de uno mismo o del inconsciente,
de la carne, del mundo o del enemigo. Este carisma
es muy necesario porque los fieles, convencidos por
una falsa noción del hombre, han llegado a
creer que todo lo que piensan y sienten está bien.
Debido a esta falsa noción, muchos siguen
todos sus pensamientos, sentimientos o impulsos,
aunque sean malos. Por tanto, este carisma es muy
necesario para poder distinguir la mentira que viene
del enemigo y la verdad que viene de Dios. Con este
don, el fiel cristiano colabora para que Dios gobierne
su vida con su Palabra y trabaja para que se extienda
su Reino a otras personas.
El cristiano que entiende del reino de Cristo va
sacando la novedad del mensaje divino del antiguo
depósito de la fe, la Tradición y la
Biblia. El mensaje bíblico siempre antiguo
se hace nuevo en los oídos de los oyentes
por el poder de la gracia del Espíritu Santo.
En este proceso, a veces creemos que la Iglesia ha
comenzado con nosotros. Nos olvidamos que la Iglesia
tiene más de dos mil años de historia.
Lo primero que nace de esta postura es predicar con
el propósito de arrancar todo para empezar
de cero porque se cree que los anteriores misioneros
han sembrado mal. Otros pretenden predicar un evangelio
nuevo porque buscan hacer una nueva Iglesia. Sin
embargo, la Iglesia de hoy es la misma de los apóstoles.
Sólo desde la Iglesia como la hemos recibido
por Tradición podemos sembrar la semilla del
Evangelio de Cristo. Cuando pretendemos poner otro
fundamento que no es el de Cristo mismo, no estamos
edificando de verdad el templo de Dios.
Entrar en el Reino de Dios aceptando a Cristo en
nuestra vida nos trae una gran esperanza sin la cual
no puede perseverarse el camino cristiano. San Pablo
dice que a quienes aman a Dios todo le sirve para
el bien; a los que ha llamado conforme a su designio.
Dentro del Reino de Dios, que es vivir amando a Dios
en respuesta a su llamado, todo colabora para el
bien. El cristiano, que ama a Cristo Jesús
porque ha seguido su Palabra, pide en oración
a Dios con la certeza de que todo le servirá para
el bien porque ha entrado en el Reino de Dios.
lecturas
| 24 |
+ XVII Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L 1 1 Re 3,5-13; Sal 118 |
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L 2 Rm 8, 28-30 |
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Ev Mt 13, 44-52 |
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Oficio dominical. Te Deum. |
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(OL: 1 Re 8,22-34. 54-61) |
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| 25 |
Lunes XVII s.t.o. Fiesta |
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Santiago, Apóstol |
| ro |
Misa de la fiesta, Gl, Pf I-II Aps (conviene |
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utilizar PE I) Or sobre el pueblo núm. 25. |
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L 1 2 Cor 4, 7-15; Sal 125 |
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Ev Mt 20, 20-28 |
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Oficio de la fieta. Te Deum. Hr ant y Salm |
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de la semana correspondiente. |
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| 26 |
Martes XVII s.t.o. Memoria obligatoria: |
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San Joaquín y Santa Ana |
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Padres de la Santísima Virgen María |
| bl |
Misa de la memoria pr. |
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L 1 Ex 33, 7-11; 34,5b-9.28; Sal 102 |
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Ev Mt 13, 36-43 |
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Oficio de la memoria con elementos prs en |
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Laudes y Vísperas |
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(OL: 1 Re 11, 1-4. 26-43) |
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| 27 |
Miércoles XVII s.t.o. Feria |
| ve |
Misa de feria |
| |
L 1 Ex 34,29-35; Sal 98 |
| |
Ev Mt 13, 44-45 |
| |
Oficio de feria |
| |
(OL: 1 Re 12, 1-19) |
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| 28 |
Jueves XVII s.t.o. Feria |
| ve |
Misa de feria |
| |
L 1 Ex 40, 16-21. 34-38; Sal 145 |
| |
Ev Mt 13, 47-53 |
| |
Oficio de feria |
| |
(OL: 1 Re 12, 20-33) |
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| 29 |
Viernes XVII s.t.o. Memoria obligatoria: |
| |
Santa Marta |
| bl |
Misa de la memoria pr. |
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L 1 Lv 23, 1.4-11.15-16.27.34b-37; Sal 80 |
| |
Ev Mt 13, 54-58 |
| |
Oficio de la memoria, ants Ben y Mag prs. |
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(OL: 1 Re 16, 29---17,16) |
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| 30 |
Sábado XVII s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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San Pedro Crisólogo, ob y dr. |
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o Santa María en sábado |
| ve |
Misa de feria o (bl) de una de las memorias |
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L 1 Lv 25, 1.8-17; Sal 66 |
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Ev Mt 14, 1-12 |
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Oficio de feria o de una de las memorias |
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(OL: 1 Re 18, 16b-40) |
| ve |
I Vísp del domingo sig. Comp Dom I |
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Misa vespertina del domingo sig. |
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| 31 |
+ XVIII Domingo del Tiempo Ordinario. |
| bl |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L 1 Is 55, 1-3; Sal 144 |
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L 2 Rm 8, 35. 37-39 |
| |
Ev Mt 14, 13-21 |
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Oficio dominical. Te Deum. |
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(OL: 1 Re 19, 1-9a. 11-21) |
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