Edición 31 • 31 de julio al 6 de agost de 2005
Hoy es viernes, 18 de mayo de 2012
   

Educar al pueblo

Hasta ahora el pueblo anda errante por obra y estímulo de los políticos de turno. El temor a perder adeptos y elecciones llevó a los elegidos cada cuatro años a mirar y dejar pasar, en un pasatiempo de malos augurios para todos. Se utilizan paños de malva, remiendos ad hoc y toda clase de disimulo de ocasión para enfrentar realidades duras. No se previó la emergencia que es real y muerde con avidez desmedida.

Los males del padrinazgo a la trágala, el “batateo” institucionalizado y la dependencia como imán han hecho mella en la conciencia social. La virtud está paralizada y el voluntariado afligido en medio de lo mucho que hay que hacer por los demás. La envoltura con su aviso oficial del “yo lo suplo” es recibida como una bendición, como un maná que llega por vanes.

Todas las expectativas del hoy y del mañana están modificadas por una afluencia que viene desde las distancias o desde las nubes.

No hay sentido del cooperativismo de voluntades ante la debacle propiciada por la malversación de fondos públicos y la gula de gastar y gastar. El pobre pueblo que ha sido instruido en el mito de “somos ricos” choca con la realidad irritante de “somos pobres”, con deudas, déficits y angustias al por mayor. La realidad nos habla desde la carestía pero cae en oídos sordos porque el sonsonete de “todo está a la mano” hizo estragos sobre el entender y el ver.

Otros países y ciudades norteamericanas han caído en el precipicio de la bancarrota pero se han levantado acaparando sacrificios, regalando virtudes cívicas y comprometiéndose con el bien común. Los que abogan por la apatía o por la indiferencia se quedarán varados en su esquina solitaria, esperando el “golpe de agua” que regrese de aquellos manantiales de la abundancia y de los espejismos de los grandes graneros.

Hay que educar al pueblo para que salga de esos escondites de muerte que son deslealtad al país. Cada ciudadano es parte de este entorno que debe seguir las normas de equidad de la geografía isleña. Dios nos regaló todo con belleza inigualable. La naturaleza nos da el ejemplo de la manera de proceder. Los que se aferran al pasado de mitos e ilusiones, despertarán de esa modorra cuando el sí se oponga sobre el no.


aplaude

Inventiva

Todo esfuerzo que haga el gobierno para evitar el despido de los empleados públicos.

Es el momento para la inventiva y la elucubración adecuada para que los que viven atados a un salario y pagan casa, carro, luz y agua, etc., puedan mantenerse a flote en estos días de vacas flacas.

Regresar a las filas del desempleo es retornar al camino escabroso del ‘no tengo’ que afecta la mente y el cuerpo.

En la medida en que se piense con justicia y verdad se podrá encontrar el término medio de dar a cada uno lo suyo.

Iniciativa

A los que desarrollan ideas y conceptos para establecer su trabajo propio y así llevar el pan de cada día al hogar.

La necesidad procrea luz y el talento escondido se abre en tarea noble para ‘buscar el peso’ que tanta falta hace.

Es tiempo de buscar en lo recóndito de la mente y propiciar una inspiración adecuada para hacer algo útil y propio.

No es bueno dormirse en las pajas y elevar las quejas a llanto continuo. Dios nos ofrece su amor y nosotros construimos la vida y la materia.

Editor

censura

Inadecuados

A los que tienen la responsabilidad de educar y orientar en casos de urgencias y se distinguen por confundir con su jerga única y sus conceptos trasnochados.

El pueblo necesita una información adecuada que sea vehículo de la verdad y le ayude a no perderse entre rumores e ignorancia.

A menudo la hojarasca técnica cubre la espontaneidad y los instintos humanos convirtiendo a la persona en una marioneta de las ideas fugaces.

Hay que ayudar al ciudadano a fortalecer sus instintos vitales para que pueda hacer frente a la adversidad.

Vagancia

A los padres que fomentan la vagancia en los hijos convirtiéndolos en durmientes a tiempo completo.

Los niños y los jóvenes pasan el verano en un paréntesis de ‘no hagas nada’ porque tú estás de vacaciones. Esta frase es mortal y sólo ayuda a que la indiferencia engorde y el espíritu de servicio se apague.

En todo momento los padres fungen de orientadores y pedagogos por amor, y enseñan a sus hijos el significado del trabajo, de hacer el bien, de dar la mano.

Editor

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