nos
escriben
No al “matrimonio” entre
homosexuales
Poco a poco este mundo que está patas arribas
con la droga, crimen, robo, secuestros, prostitución,
etc., ahora va aprobando matrimonios homosexuales
como los hay en Holanda, Bélgica, Canadá y
en estos días, España.
¿Es que se hacen de la vista larga con los
Diez Mandamientos de Dios? Recordemos que Jesús
nuestro Salvador y un Redentor, no es homosexual.
Recordemos que el
matrimonio hecho por Dios es entre un hombre y una
mujer y eso no lo puede cambiar nadie.
Rosie García, T. Carm.
Guaynabo, PR
No a los dibujos animados destructivos
Me pregunto, ¿Qué pasará en
Telemundo con los HEROES AL RESCATE? ¿Desaparecerá para
siempre de la pantalla pequeña como desaparecen
las series animadas sanas, buenas y aleccionadoras
para los chiquitines y sus familias? ¡No puede
ser ni lo puedo creer! Pues ¿A quien y/o quiénes
van a traer para sustituirla? ¿A ¡Mucha
lucha!? ¿a los Jóvenes titanes (Teen
Titans)? ¿a Cripto el Superperro? ¡Por
favor, ya basta de dibujos animados destructivamente
violentos para ellos![nuestros niños]. ¡Está bueno
ya!
Lina Beatriz Umpierre González
Carolina, PR
Conoce nuestra Iglesia
Cada día amo más a mi Iglesia Católica.
Nuestra Iglesia es Madre y Maestra: nos enseña
el amor a Dios y al prójimo. Esa es la base
del mensaje de Jesús. Nos salvamos cuando
llegamos a la plenitud del amor.
Cuando oigo a un hermano de otra religión
hablar mal de un católico, diciendo que es
un impío, idólatra, que no se va a
salvar, etc.…, me pregunto: ¿Dónde
está el amor? ¿Con que autoridad juzgan?
Aunque ellos están buscando a Dios, tienen
muchos errores. Cuando uno condena a los demás
se está condenando uno mismo. No echen fuego
a la leña porque es peligroso; el amor se
puede acabar.
Si no amas al prójimo y lo condenas no conoces
a Dios. ¡Dios es amor, paz y justicia! Al final
el amor va a prevalecer. ¡Que feliz soy, amo
a mi Iglesia! Ella me enseña a amar y perdonar. ¡Que
viva el amor! ¡Que viva Jesús y María!
Miriam Pagán
Juncos, PR
Atiende
a María, es tu Madre
Hermano, quiero decirte que Dios preparó un lugar para María en
tu corazón. Créeme, si la sacas a Ella, te quedará un hueco
tal que sólo lo podrás llenar con soberbia.
Orlando Rodríguez
Isabela, PR