| Edición 32 • 7 al 13
de agosto de 2005 |
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012
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Decimonoveno
Domingo - Ciclo A
La brisa tenue de Dios
P. Angel Manuel Santos Santos
psantos@elvisitante.biz
Para EL VIsitante
Reyes 19, 9 a.11-13
En la visita de Elías al Horeb, el monte
de Dios, el profeta se encontró con Dios
manifestado en el susurro de una brisa suave.
Salmo 84, 9-10.13-14
Este salmo es una oración por la paz y la
justicia. Dios estuvo cerca de Elías en
un susurro. Dios se acerca a todos a través
de su Hijo que se hizo hombre: Emmanuel, Dios
con nosotros.
Romanos 9, 1-4
Aunque los israelitas tenían la presencia
de Dios, san Pablo siente pena por ellos porque
han rechazado al Mesías, que nació de
ellos según la carne.
Mateo 14, 22-23
Pedro demuestra una gran confianza en Jesús
al salir de la barca en medio de la tormenta, pero
al sentir la fuerza del viento, le entró miedo
y comenzó a hundirse.
El encuentro con Dios
El encuentro de Dios con el profeta Elías
nos ayuda entender el encuentro del cristiano con
Cristo en la Eucaristía. Cuando llegó Elías
al monte de Dios, el Horeb, se metió en
la cueva, la hendidura de la peña donde
entró Moisés durante la aparición
divina. San Mateo nos dice que «después
de despedir a la gente subió al monte a
solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo».
Después la oración, Jesús
se manifiesta como Dios caminando sobre el agua.
Los cristianos, buscando a Cristo en la Eucaristía,
entran primero dentro de ellos mismos. Al entrar
al templo para comenzar la Santa Misa, hacemos
un momento de silencio para reconocer nuestra indignidad
aceptando que somos pecadores.
Pero la tendencia actual no es entrar dentro
del templo ni entrar dentro de nosotros mismos
para
reflexionar y orar, sino quedarnos fuera, para
escuchar el bullicio de la música y atender
una predicación divertida. Esto puede ser
muy beneficioso para una población con tendencias
a la depresión y también muy apropiado
para un pueblo que le gusta la fiesta y la celebración.
Pero, a pesar de todo, sólo el que entra
dentro de sí mismo, como el hijo pródigo
que recapacitó, se pondrá en camino
hacia el Padre.
El segundo paso es encontrar a Dios en los medios
que Cristo nos señaló: los sacramentos,
especialmente la Eucaristía, la Palabra
y el amor a los hermanos, desde los cuales Jesús
nos dice como le dijo a Pedro: “¡Animo,
soy yo, no tengáis miedo!”. Concediéndole
la petición a Pedro, Jesús lo mandó a
salir de la barca para caminar sobre el agua hacia Él.
Sólo podemos encontrarnos con Jesús,
si salimos de nuestros hogares, dejando por un
rato los quehaceres para encontrarlo Vivo en la
Santa Misa.
El Papa Benedicto XVI ha dicho: «Elías
debía reavivar en el monte de Dios la llama
de la fe y llevarla a Israel. En aquel lugar experimenta
el huracán, el temblor de tierra y el fuego.
Pero Dios no estaba presente en ello. Entonces,
percibe el susurro de una brisa suave. Y Dios le
habla desde esa brisa suave» (Homilía
de Pentecostés, 2005). En la espera de Elías,
el huracán, el temblor de tierra y el fuego,
que fueron manifestación de Dios en el Éxodo,
son sólo signos precursores que anuncian
su paso. Por eso, para el fiel cristiano no todo
temblor, movimiento o calor que experimente en
la oración es necesariamente una manifestación
de Dios. Si la experiencia hace revivir la llama
de la fe, crecer en el amor a Dios y al prójimo,
si une más a la Iglesia, si ayuda a celebrar
mejor los sacramentos, esa debe ser de Dios.
El susurro de una brisa suave o tenue simboliza
la espiritualidad de Dios y la intimidad de su
trato con el profeta. La espiritualidad de Dios
se manifiesta a través de su Hijo hecho
hombre que murió por nosotros para mostrarnos
el gran amor de Dios. La intimidad del trato de
Dios con los cristianos se manifiesta por la presencia íntima
del Espíritu Santo. Los cristianos entran
en ellos mismos para encontrarse con el Espíritu,
que a través de Cristo Jesús, los
lleva al Padre Dios. San Mateo enseña que
cuando Pedro y Jesús subieron a la barca
amainó el viento. Cuando salimos de nuestro
pecado y vamos al encuentro con Jesús a
pesar de los obstáculos, Jesús entra
a nuestra vida y nos trae la paz y la calma. En
la Eucaristía, no nos quedemos sólo
en lo externo o visible; percibamos la brisa suave
de la presencia de Jesús en la sagrada Comunión.
Más allá de las apariencias de los
signos del pan y vino, percibimos la presencia
de Cristo glorioso. Como Elías, que no se
quedó en el huracán, el temblor y
el fuego, el fiel cristiano no se queda en los
signos externos sino que descubre, recibe y adora
a Cristo escondido en la Eucaristía, como
la experiencia de una brisa suave.
lecturas
| 7 |
XIX Domingo del Tiempo Ordinario |
| Ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L1 1Re 19,9. 11-13; Sal 84 |
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L2 Rm 9, 1-5 |
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Ev Mt 14, 22-33 |
| |
Oficio dominical. Te Deum. |
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(OL: 2Re 4, 38-44; 6, 1-7) |
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| 8 |
Lunes XIX s.t.o. MEMORIA OBLIGATORIA: |
| |
Santo Domingo de Guzm·n, pbro. |
| Ve |
Misa de la memoria. Tres ors prs. |
| |
L1 Dt 10, 12-22; Sal 147 |
| |
Ev Mt 17, 21-26 |
| |
Oficio de feria o de la memoria (OL: 2Re
5, 1-19) |
| |
|
| 9 |
Martes XIX s.t.o. FERIA o MEMORIA LIBRE: |
| |
Santa Teresa Benedicta de la Cruz, vg. y
mr. |
| Ve |
Misa feria o (Ro) de la memoria. |
| |
L1 Dt 31, 1-8; Sal Dt 32 |
| |
Ev Mt 18, 1-5.10.12-14 |
| |
Oficio de feria o de la memoria (OL: 2Re
6, 8-23). |
| |
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| 10 |
MiČrcoles XIX s.t.o. FIESTA: |
| Ro |
San Lorenzo, di·cono y mr. |
| |
Misa pr, Gl, Pf mres, Or sobre el pueblo
nm 25 |
| |
L1 2Cor 9, 6-10; Sal 111 |
| |
Ev Jn 12, 24-26 |
| |
Oficio de la fiesta. Te Deum. Hr ant y Salm
de la semana correspondiente. |
| |
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| 11 |
Jueves XIX s.t.o. MEMORIA OBLIGATORIA: |
| B1 |
Santa Clara de AsĖs, vg. |
| |
Misa de la memoria |
| |
L1 Jos 3, 7. 11. 13-17, Sal 113 A |
| |
Ev Mt 18, 21-19,1 |
| |
Oficio de la memoria (OL: 2Re 9, 1-16. 21b-27) |
| |
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| 12 |
Viernes XIX s.t.o. FERIA o MEMORIA LIBRE: |
| Ve |
Santa Juana Fremiot de Chantal, rel. |
| |
Misa de la feria o (B1) de la memoria (esta |
| |
memoria ha sido trasladada permanentemente |
| |
del 12 de diciembre al 12 de agosto, (CFCCDDS, |
| |
Prot. N. 2492/01/L). |
| |
L1 Jos 24,1-13, Sal 135 |
| |
Ev Mt 19, 3-12 |
| |
Oficio de la feria o de la memoria. |
| |
(OL: 2 Re 11, 1-20) |
| 13 |
S·bado XIX s.t.o. |
| Ve |
FERIA o MEMORIA LIBRE: |
| |
San Ponciano, papa e HipÛlito, |
| |
pbro., mres o Santa MarĖa en s·bado. |
| |
Misa de feria o (Ro-B1) de una de las memorias. |
| |
L1 Jos 24, 14-29; Sal 15 |
| |
Ev Mt 19, 13-15 |
| |
Oficio de feria o de una de las memorias. |
| Ve |
I VĖsp del domingo sig. Comp Dom I |
| |
Misa vespertina del domingo sig. |
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| 14 |
XX Domingo del Tiempo Ordinario |
| Ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical. |
| |
L1 Is 56, 1. 6-7; Sal 66 |
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L2 Rm 11, 13-15. 29-32 |
| |
Ev Mt 15, 21-28 |
| |
Oficio dominical Te Deum. (OL: Ef 1, 1-14) |
| Bl |
I VĖsp. de la solemnidad sig. Comp Dom I. |
| |
Misa vespertina de la Vigilia de la AsunciÛn
de la |
| |
Virgen MarĖa |
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L1 1 Cor 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2; Sal 131 |
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L2 1Cor 15, 54-57 |
| |
Ev Lc 11, 27-28 |
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