Edición 35 • 28 de agosto al 3 de septiembre de 2005
Hoy es sábado, 4 de febrero de 2012

Opina Corrada del Río
sobre casos del Supremo

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz

Aún después de su retiro como Juez Asociado del Tribunal Supremo (TS), su opinión de disenso en un caso anterior fue aplicada en la decisión de denegar el cambio de sexo en el certificado de nacimiento a un alegado transexual.

En entrevista exclusiva para El Visitante, el antiguo Secretario de Estado, comisionado residente emérito y ex alcalde de San Juan, Baltasar Corrada del Río, cuestionó la realidad biológica de los cambios de sexo.

“En el caso de los llamados transexuales lo que ocurren son operaciones quirúrgicas de tipo cosméticas para tratar de tipificar un sexo que realmente no se tiene. Se puede cambiar la apariencia exterior y tomar unas medidas mayormente cosméticas y tratamientos hormonales para parecer una mujer. Pero en sus cromosomas sigue siendo un hombre”, comentó el licenciado.

Corrada explicó que el certificado de nacimiento es un documento histórico que refleja el sexo de la persona cuando nace.

“El problema de fondo con las operaciones que se realizan los transexuales es si se va a determinar el sexo por consideraciones biológicas y científicas o por el deseo que tenga una persona de tener el sexo que no tiene”, dijo. “Si se acepta que ha cambiado de sexo sin que realmente lo haya hecho y el transexual contrae matrimonio [siendo genéticamente un hombre], se estaría permitiendo un matrimonio entre un hombre y otro hombre”, detalló.

El Visitante inquirió a Corrada del Río sobre las alegaciones de que la clasificación por raza se eliminó de los certificados de nacimiento por entenderse que era discriminatorio y le preguntó si es discriminatorio clasificar a los niños por su sexo al momento del nacimiento. Al respecto, el antiguo juez manifestó que no, ya que quien certifica el sexo de un niño es el médico que atiende el parto a base de criterios científicos y objetivos basados en la observación.

“Eso sería decir que es un discrimen que en el mundo haya hombres y mujeres. Discrimen fuera que no se tratara a alguien con igualdad”, dijo. Por otra parte, alegó que debido a la mezcla de razas en la Isla, es difícil determinar científicamente al momento del parto la raza a la que pertenece el niño, por lo que la clasificación racial pasó a ser algo subjetivo que depende del criterio de cada cual, versus la obviedad científicamente comprobable del sexo de la persona cuando nace.

“Sexo” versus “Género”

En la ceremonia de despedida por la renuncia de Corrada del Río al Tribunal Supremo por razón de su edad, el licenciado fue descrito por el presidente del colegio de abogados, Julio Fontantet, como un opositor al “discrimen por género”, por su firme posición en contra del discrimen hacia la mujer. Sin embargo, sus decisiones en materias que involucran a personas que se autodeniminan homosexuales han sido acusadas de discriminatorias. Al respecto, Corrada aseguró:

“A veces la gente pretende usar el concepto de ‘género’ para descartar el de sexo hombre-mujer. El género de la persona que se intenta introducir en ocasiones no depende del sexo. Algunos pretenden poner el concepto de ‘género’, que va a depender de cómo la persona se siente, si se siente hombre o si se siente mujer. Cuando se habla de ‘discrimen por género’, el término puede ser capcioso. Yo estoy en contra de cualquier discrimen contra la mujer por ser mujer y contra el hombre por ser hombre. Eso no significa que porque un hombre se sienta mujer el estado tenga que reconocer y clasificarlo oficialmente de esa manera”, dijo el padre de cuatro hijos.

Descarta las acusaciones de discrimen

“Sí quiero decir claramente que estoy en contra de que se discrimine o se margine de la sociedad a la persona por razón de su orientación sexual. Si esa persona vive dentro de la sociedad sin pretender imponer sus características a otros y cumple con la ley, eso no significa que se le vaya a discriminar los derechos que como ser humano pueda tener”, afirmó.

Ante la solicitud de una definición de lo que constituye discrimen y lo que no, el co-fundador del Caucus Hispano en el Congreso de los Estados Unidos señaló que la no discriminación implica igual aplicación de las leyes y las normas sociales. “Según al heterosexual se le requiere que se conduzca de forma que no atente contra la ley y el orden, al homosexual se le exige lo mismo. Si el heterosexual no puede incurrir en exposición deshonesta y perversión de menores, el homosexual tampoco lo puede hacer. Si a un heterosexual se le exige que cumpla con unas características determinadas para solicitar un empleo, a un homosexual también. Eso no es discrimen”, dijo.

Sobre la definición de los derechos de todo ser humano, Corrada del Río separó dos tipos: los naturales y el derecho positivo o la ley escrita.

“Los derechos naturales no necesitan legislación para reconocerse, como el derecho a la vida. Si no existe este derecho, no hay trascendencia para los demás”, detalló. Según Corrada, el derecho humano va a tono con la naturaleza fundamental del ser humano, tal y como fue creado. El licenciado manifestó que se crea o no en el Dios de la Cristiandad, los derechos humanos reconocen el orden establecido por la naturaleza, por lo que no puede considerarse un derecho humano lo que vaya en contra de la naturaleza fundamental del ser humano.

“El orden de la naturaleza implica que, en materia de sexo, hay hombres y mujeres. Eso es un principio que hay que respetarlo en lo que concierne, por ejemplo, a la definición de una familia en la ley. Eso no quiere decir que si una persona dentro de su vida privada e íntima convive con otra del mismo sexo y esa relación se mantiene a un nivel íntimo entre adultos que dan el consentimiento, el estado se va a meter con unos binoculares a ver en un apartamento o casa cómo vive una persona. Pero si esa pareja del mismo sexo pretende que el estado le reconozca como matrimonio, va más allá y el problema trasciende de la relación íntima de esas personas. Dios es misericordioso, pero eso no quiere decir que la sociedad, a través de sus leyes, tenga que reconocer esa relación”, agregó.

El segundo tipo de derecho delimitado por Corrada fue el positivo o la ley escrita, el cual manifestó que se basa en el derecho natural, pero que no siempre lo reconoce. A los efectos, citó la jurisprudencia en torno al aborto provocado como uno de los casos en que la ley escrita va en contra del derecho natural a la vida.

Decisiones a tono con los valores del pueblo

“La legislación que se aprueba en un pueblo debe reflejar los valores de ese pueblo”, afirmó el licenciado Corrada del Río, en su calidad de antiguo Juez. “El pueblo de Puerto Rico es un pueblo cristiano y no sería propio que la legislación se asemeje a aquélla de países en que esos valores no tienen importancia”, expresó ante la pregunta sobre la permeabilidad de sus creencias en sus decisiones judiciales y políticas.

Ante el planteamiento de si la influencia de sus valores podría interpretarse como un atentado contra la separación de Iglesia y Estado, Corrada del Río lo negó y detalló que la separación de iglesia y estado lo que determina es que el estado no puede reconocer a una sola iglesia como religión oficial. Además, afirmó que cree firmemente en la libertad del hombre y su derecho al libre culto religioso.

“Los valores cristianos están fundamentados en los derechos humanos. Cristo lo que hizo fue dignificarlos para que sean reconocidos en términos del valor como ser humano y criatura de Dios. No se trata de darle a una sola iglesia el ejercicio de su pastoral, sino que esos valores sirvan para ayudar a todo el mundo, irrespectivamente de su fe religiosa”, señaló.

“Los que sí vulneran contra la libertad de culto son aquéllos que quisieran convertir la sociedad puertorriqueña en una puramente secular y agnóstica, ajena a los valores cristianos, porque a fin de cuentas el agnosticismo puede tomar forma de seudo-religión”, dijo. Corrada del Río afirmó que toda política pública debe representar la importancia de la familia.

Como servidor público, el licenciado detalló que sus valores se reflejaron en la búsqueda de ayuda para las familias pobres en términos de cupones de alimentos y educación. Bajo su administración como alcalde, se estableció uno de los principales centros de salud de la Capital. Como secretario de estado, gestionó ayuda para establecer programas en salud y educación para el pueblo haitiano. En términos de jurisprudencias, Corrada del Río fue clave en la defensa de los abuelos cuando decidió que no se pueden demandar por daños y perjuicios en accidentes con sus nietos en los que no hubo negligencia. Además, defendió que la pareja debe estar casada para adoptar a un niño y la no aplicación de la ley 54 a parejas del mismo sexo.

Como consejo a los políticos actuales, Corrada exhortó a “volver a nuestras raíces”. “Nadie piense que puede arreglar el mundo prescindiendo de los valores que Cristo nos dio. Cuando una sociedad se aparta de ellos, surge el crimen, la delincuencia, el abuso a la mujer, la mala utilización de fondos públicos…Todo eso son síntomas de la falta de reconocer los valores. No es cuestión de darse de pecho, sino de aplicarlos a la práctica”, detalló.

Corrada agradeció a sus progenitores por la enseñanza de la fe y aconsejó a todos los padres a que la reconozcan y la practiquen en el hogar.

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