Edición 36 • 4 al 10 de septiembre de 2005
Hoy es lunes, 21 de mayo de 2012

Nuestra fe, nuestro credo

J.J. Koppany Santa-Pinter
Para EL VISITANTE

Por más de medio siglo me ha tenido preocupado la frase misteriosa de Nuestro Señor: “Cuando venga el Hijo del hombre encontrará fe en la tierra?” (Lc 18:8), pero los acontecimientos de los últimos años me han hecho vislumbrar una tenue luz cada vez más poderosa: los primeros pronunciamientos de nuestro nuevo Santo Padre me están dando la respuesta durante las ceremonias de su inauguración y en la Basílica de San Giovanni in Laterano. Me refiero a su firme posición tradicional católica en materia del relativismo, de la decristianización de Europa, el ciego terrorismo en espantosa expansión mundial, la insulsa, maliciosa e impertinente inmoralidad oficiosa y así sucesivamente.

La fe es fundamental, esencial e indispensable, sobre ella se construye toda religión y sin fe todo esfuerzo resulta vano pues “sin fe es imposible agradar a Dios” (Heb 11:6), aunque ciertamente “no es de todos la fe” (2 Tes 3:12), pero “el justo vivirá por la fe” (Rom 1:17 y Heb 10:37) y el hombre “es justificado por la fe (...) independientemente de las obras de la ley” (Rom 3:28). Confiado, pues, en lo que dice Nuestro Señor: “Lo que a vosotros digo, a todos lo digo” (Mc 13:37), sigo aferrado a El: “No temas, cree no más” (Mc 5:36; Lc 8:50) y me siento apoyado por el ejemplo de Abraham y otros personajes bíblicos (Heb 11:8-38) y repito con el padre del niño lunático: “Creo; socorre a mi fe, aunque sea poca” (Mc 9:24) y exclamo con los apóstoles: “Auméntanos la fe” (Lc 17:5).

Con fe de tamaño de un granito de mostaza podemos “mover montañas” (Mt 21:21, Mt 17:20) y mandar a un moral: “Arráncate de raíz y plántate en el mar, y os obedecería” (Lc 17:6); también “Todo cuanto pidiereis en la oración con fe, lo recibiréis” (Mt 21:22). Es larga la lista de los pasajes bíblicos donde Jesús afirma expressis verbis (expresamente) que la fe de la persona solicitante es la que la ha salvado (Mt 9:22 y 29; Mc 5:36; Lc 8:51), etc. En otros lugares El dice que obra milagros por la fe del solicitante (Mt 15:28, 20:34: Mc 1:41, 5:37, 9:23, 10:52; Lc 5:12-13, 7:10 y 50, 17:19, 18:42; Jn 4:51, 11:40, etc.)

En cambio, la falta de fe es la causa para no obrar un milagro (Mt 14:31, 17:20; Mc 4:40, 6:5).

En conclusión, confieso con San Pablo a los cuatro vientos: “Sé a quién he creído” (2 Tes 1:12).

Archivo EVnovedades

...nuestros auspiciadores

Ir al tope del documento
Ir atrs
Página Principal De Portada Esta Semana En Foco Formación Liturgia Por las diócesis EV de Revista