Lento
el camino para la Objeción
por Conciencia
Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz
Un abogado puede negarse a representar a un cliente
determinado por cuestiones de conciencia. Sin embargo,
un médico no tiene la misma protección
legal cuando se niega a practicar abortos.
En palabras del representante Rafael García
Colón, este fue el motivo para retomar el
proyecto de ley que protegería a los profesionales
de la salud de discrimen y demandas por rehusarse
a practicar abortos, desconexión de pacientes
o prácticas objetables (P de la C 1473).
“Me parece que es un proyecto sumamente
importante porque hay objeción por conciencia
en otras profesiones, pero en la salud no la hay”,
comentó García
Colón en entrevista exclusiva para El Visitante. “Hay
muchos colegas enfermeras y enfermeros que tienen
su punto de vista y que se les está violando
su derecho a objetar”, dijo.
El artículo 4 del proyecto de ley protege
a los profesionales de la salud de responsabilidad
criminal, civil o administrativa por rehusarse a
dar o hacer una situación objetable por sus
creencias. Además, prohíbe el discrimen
en el empleo por asistir o no asistir en situaciones
objetables, según delimitado en el artículo
5. También prohíbe que se le requiera
por adelantado su objeción o no objeción
para contratarlo, a menos que el empleo sea para
aquéllas facilidades de salud que se dedican
a practicar o recomendar estas situaciones.
El artículo 5 especifica que la objeción
no relevaría al profesional de informarle
al paciente sobre otras facilidades de salud que
estén disponibles para el servicio que busca.
El derecho de rehusarse a asistir o recomendar prácticas
objetables abarcaría también a los
estudiantes (artículo 5, sección b).
La ley no sería aplicable en situaciones de
emergencias o abortos espontáneos, según
lo estipula el artículo 2 del proyecto.
Trasfondo legislativo
La medida se presentó por primera vez durante
el cuatrienio anterior, cuando el entonces presidente
de la Comisión de Salud radicó el Proyecto
de la Cámara número 4616, para crear
la “ley de objeción por conciencia o
creencias éticas, morales, religiosas o filosóficas”.
En aquél entonces, la iniciativa contó con
el visto bueno del Colegio de Médicos Cirujanos
de Puerto Rico, la Federación Puertorriqueña
de Bioética, el Colegio de Abogados y el Departamento
de la Familia. Además, el Departamento de
Pediatría y la Facultad de Farmacia del Recinto
de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto
Rico (UPR), la Coalición en Defensa de la
Moral y la Familia y el Arzobispado Metropolitano
de San Juan.
El Departamento de Obstetricia y Ginecología
de la Escuela de Medicina de la UPR, aunque entendió que
no era necesaria la medida por la reglamentación
interna que ya existe en esta institución,
sí endosaron la aprobación de la misma
porque “no existe una disposición penal
que le de efectividad y respeto al derecho a objetar” (informe
inicial que rindió la Comisión de Salud
de la Cámara el 14 de junio de 2004). Además,
el informe de la Comisión detalla que se incluyeron
en la medida las recomendaciones de la Procuradora
de la Mujer, María Dolores Fernós,
quien fue representada en las vistas públicas
por las licenciadas Brenda Bey Viñas y Griselle
Santiago Calderón.
El proyecto fue aprobado en la Cámara de Representantes
el 16 de junio de 2004 con 29 votos a favor, 17 en
contra y ningún abstenido. El Senado lo aprobó con
enmiendas en una votación de 18 a favor, 2
en contra y 8 abstenidos, el 30 de junio de ese mismo
año, último día de sesión.
Pero la medida no se convirtió en ley. La
comisión en la Cámara no rindió a
tiempo el informe que requerían las enmiendas
del Senado, que debía prepararse ese mismo
día, y el proyecto quedó en espera
de que la entonces gobernadora, Sila María
Calderón, la incluyera en alguna sesión
extraordinaria.
El 5 de mayo de 2005, en el cuatrienio actual,
el representante García Colón presentó nuevamente
el proyecto. Esta vez, no se limita al aborto, sino
que también define como “situaciones
objetables” una orden de desconexión
de pacientes con muerte cerebral, esterilizaciones,
anticonceptivos y servicios contraceptivos, experimentación
en seres humanos, eutanasia, dispensar medicamentos
para el aborto y “situaciones similares”.
“
[En este cuatrienio] He visto el proceso muy lento,
tanto en la Comisión de Salud como en la Comisión
de lo Jurídico. Estoy hablando con el presidente
de la Comisión de Salud a ver si le da paso
a esta medida”, dijo. “No le veo mucha
esperanza porque ahora estamos en minoría,
pero creo que es importante liberar a aquéllos
profesionales de la salud que no están de
acuerdo con ciertas cosas. Voy a luchar para tratar
que la vean”.
García Colón afirmó que la Comisión
de Salud de la Cámara, presidida en la actualidad
por el representante Gabriel Rodríguez Aguiló,
está conciente de que es la segunda vez que
se presenta este proyecto y que había sido
aprobado durante el cuatrienio anterior. “Yo
espero que la Comisión de Salud intervenga
con esta medida en esta nueva sesión ordinaria.
Además, que podamos estudiarla a fondo, que
sea aprobada por ambos cuerpos y que la firme el
gobernador”, expresó.
Ocupada
la Comisión de Salud
“Tenemos tres años y medio para
considerarlo [el proyecto]. En algún momento
lo vamos a atender”, respondió a El
Visitante, el presidente de la Comisión
de Salud de la Cámara, Gabriel Rodríguez
Aguiló. “No
sólo este, sino los demás proyectos,
tanto los de mayoría como los de minoría”,
dijo.
Rodríguez Aguiló expresó que
la Comisión trabaja en la actualidad para
resolver lo relacionado con la Reforma de Salud y
con Centro Médico, por lo que no puede ofrecer
una fecha de cuándo se considerarían
los demás proyectos referidos a esta comisión
legislativa.
“Lo de la Reforma y lo de Centro Médico
no se va a resolver para hoy”, comentó el
representante. “El proyecto [de Objeción
por Conciencia] hay que analizarlo profundamente.
A raíz de lo que sucedió el cuatrienio
pasado, hay que trabajarlo con mucha responsabilidad
y por eso no hemos querido ponerlo en calendario”,
afirmó.
Por su parte, el personal de la Comisión de
lo Jurídico, segunda comisión a la
que se refirió el proyecto, explicó que
es a la Comisión de Salud a quien le corresponde
citar a vistas públicas. La secretaria ejecutiva
de la comisión, Mitzy Ramírez, indicó que
ellos esperan por la primera comisión para
evaluar la información que se recopile y emitir
opinión a la hora de rendir informe.