Edición 38 •  18 al 24 de septiembre de 2005
Hoy es martes, 7 de febrero de 2012

José R. Ortiz Valladares, Ph.D.
director@elvisitante.biz

Medios decentes, antídoto contra la violencia

Algo bueno está pasando. La sensibilización del Departamento de Asuntos al Consumidor hacia la necesidad de proteger los menores según pauta la ley 142 del 9 de agosto de 2002, ha mejorado. Al menos el nuevo secretario del DACO, Alejandro García Padilla manifestó que se intensificarían las intervenciones a sus violadores.

Esta ley que oficializó la creación de la Oficina contra la obscenidad y la pornografía infantil tiene como objetivo fiscalizar la rotulación de las clasificaciones de las películas de cine y videos, juegos de videos y salas de juego entre otros. Además, tiene como objetivo orientar sobre la protección de menores contra la pornografía en la internet, la obscenidad en los medios e incluso sobre el abuso infantil.

Este esfuerzo gubernamental aunque pequeño es importante. La situación generalizada de violencia social en la que vivimos exige de todos un contundente esfuerzo positivo, sobre todo de los padres, y ¿por qué? Es bien sencillo. La violencia se explica en gran medida por la continua explotación de la indecencia, la obscenidad y la pornografía.

La continua exposición a este tipo de material en televisión, cine, video juegos, internet, vallas en las calles, etc, tiene el efecto de ultrajar la estabilidad emocional de los sujetos. Nos preguntamos, ¿a qué se debe tanta infidelidad y desavenencia conyugal, por qué tanto abuso sexual con menores, a qué se debe la escalada en violaciones contra la mujer?

El negocio de la indecencia afecta necesariamente a todos, crea mucha desconfianza, anormaliza la sexualidad y las relaciones humanas se embrutecen.

“Existe un vínculo entre la pureza del corazón, del cuerpo y de la fe” reza el Catecismo de la Iglesia Católica en el punto 2518. A pesar de la fragilidad de nuestra naturaleza y que podemos caer en la tentación por diversas circunstancias, con la ayuda de la gracia las personas pueden dar la batalla.

Para todo bautizado la recepción del sacramento de la Reconcialiación y la Eucaristía supone el poder levantar la mirada al Creador. Además, es necesario dar la batalla en la calle para avanzar en el camino del respeto a la sexualidad y la vida del hombre y la mujer, en su condición de persona y de hijo de Dios.

Como advirtió San Josemaría Escrivá en su libro de consideraciones espirituales Camino: “hace falta una cruzada de virilidad y de pureza que contrarreste y anule la labor salvaje de quienes creen que el hombre es una bestia. –Y esa cruzada es obra vuestra”.

Archivo EVnovedades...nuestros auspiciadores

Ir al tope del documento
Ir atrs
Página Principal De Portada Esta Semana En Foco Formación Liturgia Por las diócesis EV de Revista