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Edición 38 •
18 al 24 de septiembre de 2005 |
Hoy es
martes, 7 de febrero de 2012
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Vigésimo
Quinto Domingo - Ciclo A
Los
obreros de la viña
P. Angel Manuel Santos Santos
psantos@elvisitante.biz
Para EL VISITANTE
Isaías
55, 6-9
Al final de la segunda parte de su libro, Isaías
nos exhorta a buscar a Dios por el camino de la
conversión siguiendo sus planes que no son
los nuestros. Dios, que es rico en perdón,
tendrá piedad.
Salmo 144, 2-3.8-9.17-18
Este salmo es una alabanza a la grandeza de
Dios. Con Cristo, podemos cantar este salmo para
bendecir,
alabar y ensalzar al Padre celestial por su
cariño
y misericordia.
Filipenses 1, 20c-24.27a
Para san Pablo, la vida es Cristo. No le teme
a la muerte, ni rehuye vivir. Sólo desea hacer
la voluntad de Dios. Quiere morir para estar con
Cristo, pero estaría dispuesto a seguir
viviendo por el bien de los demás.
Mateo 20,1-16
La parábola de los obreros de la viña
nos muestra la bondad de Dios. Dios no nos trata
como merecen nuestros pecados, ni siquiera nos
paga sólo lo que merecemos por justicia.
El dueño de la viña muestra una
bondad que sobrepasa y perfecciona la justicia.
La
comunión en la diversidad
Todos los bautizados igualmente están llamados
a trabajar en la Viña de la Iglesia. Los
obreros son llamados a diversas horas para representar
los diversos carismas, caminos y momentos de la
vida espiritual de los fieles en la Iglesia. Sabemos
que Pedro y Pablo, por diversos caminos, a veces
aparentemente conflictivos y contrarios, edificaron
la misma Iglesia de Cristo. La pretensión
de que todos los fieles sigan el mismo camino espiritual
va en contra del soplo del Espíritu Santo
y contra la normativa de la Iglesia. «Los
fieles cristianos, dice la ley de la Iglesia, tienen
derecho a practicar su propia espiritualidad, siempre
que se conforme con la doctrina cristiana» (Código
de Derecho Canónico, 214).
La variedad de grupos apostólicos en la
Iglesia posee diversas formas de espiritualidad.
Los pastores tienen el deber de custodiar que estas
distintas formas de espiritualidad sean conforme
con la doctrina cristiana, pero custodiando el
derecho que tienen los fieles de escoger lo que
más les ayuda en el servicio de la Iglesia
y en el crecimiento de la unión con Dios.
Muchas veces los fieles y los pastores se quejan
de las diversas formas de espiritualidad de los
grupos apostólicos, que según ellos,
dividen y dispersan la Iglesia. Pero los grupos
apostólicos no tienen como propósito
expresar la unidad, sino manifestar la diversidad
de los carismas del Espíritu.
La unidad de todos los fieles, de todas las comunidades
y todos los grupos apostólicos debe vivirse
y nutrirse en la celebración Eucarística.
En ella profesamos y celebramos una misma fe y
nos ponemos en comunión con el único
Señor, Jesucristo. Pero si la Eucaristía
no se celebra según las normas litúrgicas,
sino que la celebran a modo de un grupo apostólico,
entonces pierde el signo de unidad. Esto es así con
las Misas llamadas de avivamiento, que se conforman
con una forma de espiritualidad; pero enajenan
a los fieles de las otras formas de espiritualidad.
En la Santa Misa dominical, todos los fieles de
las distintas formas de espiritualidad deben sentirse
bien acogidos.
En la parábola, darle a los que trabajaron
menos lo mismo que a los que trabajaron más
no es signo de injusticia sino una muestra de generosidad
por parte del dueño de la viña. El
denario era la paga usual por un día de
trabajo en el campo. Con ese denario, el trabajador
comía y le daba de comer a su familia. En
la Santa Misa, de formas diversas, todos participan
y reciben al mismo Señor Jesucristo. No
importa que sean niños, jóvenes o
adultos. No importa que sean de un grupo o de otro,
todos celebran la misma fe, celebran de forma igual
la Eucaristía, son de la misma Iglesia y
adoran y reciben al mismo Señor.
A veces somos tentados en dejar ser buenos y
generosos por no causar ronchas en las personas
que nos rodean.
Estas personas nos podrían acusar de favoritismo
o de discriminación. Pero Dios no tiene
que preocuparse por el qué dirán
ni por su imagen. Dios es bueno y siempre actúa
así. Puede ser que a los “hombres
buenos, elegidos y más trabajadores”,
como el profeta Jonás, no les guste que
Dios perdone a los pecadores que hacen penitencia.
Pero Dios es así y perdona a todos los que
se acercan arrepentidos.
Los cristianos, como hijos de Dios, nos parecemos
a Dios en la medida que lo imitamos en el amor.
Por caminos diversos, pero dentro de la senda de
la caridad, edificamos la misma Iglesia. Todos
debemos respetar las formas diversas de espiritualidad
por las cuales Dios se manifiesta en cada fiel
cristiano. Sólo respetando la vocación
diversa y singular de cada persona, podemos respetar
y seguir la voz del Espíritu en la Iglesia.
lecturas
| 18 |
+XXV Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L 1 Is 55, 6-9; Sal 144 |
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L 2 Flp 1, 20c-24. 27a |
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Ev Mt 20, 1-16 |
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Oficio dominical. Te Deum. |
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(OL: Is 6, 1-13) |
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| 19 |
Lunes XXV s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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San Jenaro, ob. y mr. |
| ve |
Misa de feria o (ro) de la memoria |
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L 1 Esd 1, 1-6; Sal 125 |
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Ev Lc 8, 16-18 |
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Oficio de feria o de la memoria |
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(OL: Is 3, 1-15) |
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| 20 |
Martes XXV s.t.o. Memoria obligatoria: |
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Santos Andrés Kim Taegon, pbro, |
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Pablo Chong Hasang y comp. mres. |
| ro |
Misa de la memoria pr. |
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L 1 Esd 6, 7-8. 12. 14-20. Sal 121 |
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Ev Lc 8, 19-21 |
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Oficio de la memoria |
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(OL: Is 5, 8-13. 17-24) |
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| 21 |
Miércoles XXV s.t.o. Fiesta |
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San Mateo, ap y evangelista |
| ro |
Misa pr, Gl, Pf I-II Aps (conviene utilizar
PE I) |
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Or. sobre el pueblo núm. 25. |
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L 1 Ef 4, 1-7.11-13; Sal 18 |
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Ev Mt 9, 9-13 |
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Oficio de fiesta. Te Deum. Hr. ant y Salm |
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de la semana correspondiente. |
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| 22 |
Jueves XXV s.t.o. Feria |
| ve |
Misa de feria |
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L 1 Ag 1, 1-8; Sal 149 |
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Ev Lc 9, 7-9 |
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Oficio de feria |
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(OL: Is 9, 7---10,4) |
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| 23 |
Viernes XXV s.t.o. Feria o Memoria obligatoria: |
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San Pío de Pietrelcina, pbro. |
| bl |
Misa de la memoria. (Or colecta en Apéndice) |
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L 1 Ag 2, 11b-10; Sal 42 |
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Ev Lc 9, 18-22 |
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Oficio de la memoria (II Lect. en apéndice) |
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(OL: Is 28, 1-6. 14-22) |
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| 24 |
Sábado XXV s.t.o. Feria o Memoria libre: |
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Santa María en sábado. |
| ve |
Misa de feria o (bl) de la memoria. |
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(Se recomienda decir la Misa votiva de |
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“La Virgen María de la Merced” en Misas |
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de la Virgen María. Núm. 43) |
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L 1 Zac 2, 1-5; 10-11a; Sal Jr 31 |
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Ev Lc 9, 44b-45 |
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Oficio de feria o de la memoria |
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(OL: Miq 1, 1-9; 2, 1-11) |
| ve |
I Vísp del domingo sig. Comp Dom I |
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Misa vespertina del domingo sig. |
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| 25 |
> XXVI Domingo del Tiempo Ordinario. |
| ve |
Misa pr, Gl, Cr, Pf dominical |
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L 1 Ez 18, 25-28; Sal 24 |
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L 2 Flp 2, 1-11 |
| |
Ev Mt 21, 28-32 |
| |
Oficio dominical. Te Deum. |
| |
(OL: Miq 3, 1-12) |
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