“Parejas de hecho” en Puerto Rico: una cuestión de lógica y libertad
Giuseppe Zaffaroni
Para El Visitante
“Primera Hora” da la noticia con un tono triste y apesadumbrado: por el momento en Puerto Rico las parejas que no se casan legalmente seguirán no casadas legalmente. El Senado de Puerto Rico “cerró el paso a la discusión del tema como parte del Código Civil que data de 1930”.
Según el periódico, “el tema está irremediablemente atravesado por la moral religiosa, a pesar de la separación de iglesia y Estado (así en el texto: iglesia con minúscula y Estado con mayúscula) consagrada con nuestra Constitución. Para algunas religiones el matrimonio religioso- distinto al civil, que es un acuerdo legal que les otorga derechos y obligaciones a las partes- es un requisito para que un hombre y una mujer convivan y procreen”. ¡Estupendo ejemplo de manipulación de la información! ¿Qué va a pensar el lector? Que las “parejas de hecho” que actualmente están desprotegidas legalmente son las parejas que no se casan en la Iglesia (nosotros preferimos escribirla con mayúscula…). Y esto es falso. Las parejas “de hecho” son precisamente las parejas que han decidido no casarse legalmente frente al Estado.
Lo que con sano juicio está haciendo el Senado de Puerto Rico (¡ya quisiéramos ver este sano juicio también en otras ocasiones!) es respetar la libertad de quienes no quieren contraer un matrimonio legal, ni frente a la Iglesia, ni frente al Estado. Si una pareja no quiere casarse legalmente, ¿por qué obligarla a casarse, aunque bajo la formula de “pareja no casada legalmente”? Y si quiere casarse legalmente ya existe el modo para hacerlo. ¿Por qué complicar inútilmente la jurisprudencia sobre este tema?
No es una cuestión de religión o de fe sino de lógica y de respeto de la libre decisión de cada individuo.
Otra cuestión es la preocupación de que existan siempre más parejas que rechazan el matrimonio civil y escogen una convivencia sin compromiso legal. ¿Por qué se está ampliando este fenómeno? ¿Qué dice acerca de la realidad socio-cultural puertorriqueña? ¿Qué hace esperar para el futuro de nuestra sociedad? Un periódico serio podría abrir un debate y provocar a una reflexión sobre estos interrogantes. Sí, si existiera un periódico serio…